Querida Mar...
Espero que en estos días de tu reflexión, de meditación, de deshilachar el espaguetti, encuentres la claridad que tanto has buscado, la luz que tanto necesitas (tu eres mi faro y yo el navegante) y sobretodo me encuentres a mi, en tu camino a allanar. Entendiendo el contexto de las cosas, en donde yo te confieso, sin afán de alardear; Soy un buen Hombre, soy un buen tipo, que entiende a la perfección tu relación, pero que simplemente se ha confesado enamorado de ti, en un terreno donde no se tiene el control de las acciones, ¿Quién domina los sentimientos?, y ha querido poco a poco ir conociendo mas de ti; una Mejor Mujer y por mucho, millones de años mejor, que este buen hombre, que este buen tipo. No entiendo que me hayas alejado, mi cerebro lo procesa y lo descifra, lo escrutinia y almacena, pero mi pecho, mi estómago, mi corazón, mis piernas, mis brazos, mis ojos, mi boca, mis dedos, mis pulmones, todo de mi, no lo comprende y es cuando colapso y caigo derrotado... ¿Somos tan auto destructivos que alejamos a quienes velan por nosotros, con un amor tan grande y puro? Es pregunta sin respuesta.
¿Cómo poder explicarte que la luz que me ilumina son tus ojos chiquititos? ¿Cómo escribirte una carta si no tengo la tinta de tu amor y las plumas de tu almohada? ¿Cómo poder expresarte mis tristezas, si antes no has conocido mis alegrías de todo mi amor por ti? ¿Cómo poder confinar un poco de paz a mi atormentada alma, si ella se encuentra completamente navegando por aguas profundas, a mar (Mar) abierto, a la deriva de tu océano? Soy un superdotado de sentimientos nobles, de sentimientos puros y hermosas ilusiones por ti, por tu persona, por tu entorno, por tus metas e ilusiones, por tus miedos y tus complejos, por tus pasados y por tus futuros, y solo te relato gradualmente lo que siento vida mía, solo te cuento mis pequeñas historias que nacen desde que te conozco, que nacen desde la pequeñita luciérnaga que a veces ilumina mi corazón, pero que susurra a mi oído tu nombre completito en cada segundo pasajero.
...Ayer regresé a un viejo hábito, pero no fue lo mismo, no recuerdo exactamente cuándo fue la última vez que me sentí tan emocionado, pero tan vacío por vivir una experiencia como la de ayer por la noche. El punto es que te extraño mucho, que hasta realizar las actividades que tanto amo, que tanto me apasionan, no tienen sentido alguno sino las comparto contigo, resultan tan absurdas como un chimpancé conduciendo un Ferrari, y no, no dejo de pensar en ti, que estás conmigo o esperando mi regreso, y volteo a todos lados y mi concentración se nubla y se pierde constantemente porque vienes repetidamente a mi mente, y caigo en la melancolía y pierdo el hilo de lo que sucede, y me disfrazo de sonrisas para la cámara que me anota un regreso que se hace popular ante la sociedad minúscula de una falsa comunidad virtual, solo por el deseo de que tú me notaras, he ahí el motor de mi proyección; yo no soy así, por lo general me oculto entre las ramas, y hoy tengo que explorar la opción de que me sepas de algún modo u otro, de que me veas aunque me tengas en veda de ti, aunque no sepa siquiera si en este momento me lees o no, aunque tenga las entrañas desgarradas de no saberte siquiera un poquito y siga boquiabierto buscando respirar.
No está vacío tu espacio Mar, estoy lleno de ti, te haces presente a pesar de tu ausencia y eso me hace extrañarte... Eso es extrañar ¿Por qué te extraño tanto? Seguramente te preguntarás, sinceramente es porque en mis modestas tres décadas de existencia no he conocido a una mujer tan plena, tan entera, tan cabal, que no es siquiera capaz de guardar un secreto , incluso a sabiendas de su propia ruina, eso es honorable a más no decir, que reúna tanto aplomo, tantos mismos gustos, tantas coincidencias y tantos puntos en común para conmigo, vamos, hasta la destreza de tu forma de escribir con tu mano zurda es coincidencia plena conmigo, y con la letra fea más hermosa del mundo, tienes ante ti al planeta entero a tus píes; las mejores historias de vida, las mejores aventuras en tu futuro, las tristezas más duras, y en todo eso quiero estar a tu lado. Pido mil tardes tristes, qué digo mil, un millón de ellas, si contigo puedo pasar la vida y ver caer las estrellas y resolver juntos esas tristezas y esas aventuras vivirlas para los dos... Rayas la perfección! Ese poco que te hace falta, es porque no me amas, como te amo yo.
Que te quede claro, yo TE AMÉ, TE AMO y si mi princesa de las sonrisas cautivadoras y la voz más hermosa, TE AMARÉ por siempre, en todas las conjugaciones, en todos los idiomas y en todos los sentidos, TE AMO... Solo vence tus miedos y manda una señal que me guíe a tu luz... Escríbeme y juntos seremos la felicidad!
Siempre tuyo.
Héctor Eduardo.
Wednesday, January 13, 2016
Desayuno
Hoy me desayuné un Croissant en tu honor, fue como si me trasladara a ti y degustara tus sentidos, como si sintiera en el desayuno una pizca de ti, de tus gustos. Las galletas con bombón también fueron el núcleo de mis arrebatos mentales de pensar en ti, en tus manos ¿Te han dicho alguna vez que tienes unas manos tan hermosas? Como creadora de milagros y de universos, como si fueses Dios mismo quien te delinea los surcos de tus dedos y tus preciosas uñas. Espiritualidad y humanismo, fiel reflejo de tu realidad, fiel reflejo de tu proyección diaria... Y le doy otro mordisco al Croissant.
No sé si se pretende por estas líneas sostener una parábola en donde el contenido constante, el eterno comparativo de los milagros, eventos, hechos y escenarios más hermosos del mundo o de la vida, a ti Mar, te involucra, que eres y por mucho superas esos esquemas típicos que ya he mencionado tanto en este y otros pergaminos. No sé si tanta melancolía es producto de extrañar lo que no existe, a futuro, claro está, o bien de anhelar que ya llegue el momento de una reinvención mutua en donde hayas purificado tus spaguetti's o bien desenredado tu paz ¿o era al revés?, bueno, el punto es que mis noches ya no son igual que antes, supongo que las tuyas, en menor grado tampoco lo son, y las mañanas son mil mañanas, un ejemplo; hace como tres horas vi el reloj y apenas han transcurrido cinco minutos, y esto se aplica al campo de las nostalgias o bien de las tristezas a ti, producto de la relatividad del tiempo sin ti, sin tu mirada apuntándome al alma, sin tus labios seductores invitándome a que los secuestre y haga míos, sin tu amistad que es transparente como agua cristalina y tu ternura para dar obsequiar con ese tino irrefutable de gracia y espontaneidad...
... Una galleta, de esas, si ándale, de las que llevan nombre de mujer y que te gusta tanto diluir y moler con leche, esa galleta me he atrevido a usurpar hoy, complemento exquisito para el malogrado Croissant, la galleta, mmm estaba bien, sin embargo, ninguna galleta, como aquella que me diste directo a probar, espero y la recuerdes, cuando yo sumido en mi pesar, me dijiste "tranquilo" y la tome con mis labios, directo de tu mano... Juro que fue el elixir exacto y preciso a mi envenenamiento corporeo de ese instante y jamás, ninguna galleta será como la galleta esa, si, un pedacito, pero que le dio un gramo de fe a mi corazón.
El café en tu honor, con sus tres tapitas azules y sus dos de azúcar, realmente un estimulante muy preciso, muy confinado a quienes padecemos resaca de tanto duelo y tanto temor. Seguro estoy que a tu preparación no le falta nada, debe estar calibrada a tus gustos, como néctar del olimpo, a tus gustos de amazona que con solo ver se comprende la excelsa cosecha de tu corazón, la mía es un verdadero desastre, no conozco el ritual y el ritmo de apostillarle sus complementos, pero sin duda es lo más cercano a vivir la experiencia de tu paladar.... Años sin café, y hoy a tus gustos no me pude resistir
El desayuno fue agradable, me trasladé a ti, a tus sentidos, pude vivir la pesquisa de un Hoy consumado con tu yo no etéreo, sin embargo, nada comparado con la mágica sencillez de verte conmigo, platicando cosas banales o muy completas, pero junto a ti, que al fin de cuentas... Es la razón de mi existir.
Héctor Eduardo.
No sé si se pretende por estas líneas sostener una parábola en donde el contenido constante, el eterno comparativo de los milagros, eventos, hechos y escenarios más hermosos del mundo o de la vida, a ti Mar, te involucra, que eres y por mucho superas esos esquemas típicos que ya he mencionado tanto en este y otros pergaminos. No sé si tanta melancolía es producto de extrañar lo que no existe, a futuro, claro está, o bien de anhelar que ya llegue el momento de una reinvención mutua en donde hayas purificado tus spaguetti's o bien desenredado tu paz ¿o era al revés?, bueno, el punto es que mis noches ya no son igual que antes, supongo que las tuyas, en menor grado tampoco lo son, y las mañanas son mil mañanas, un ejemplo; hace como tres horas vi el reloj y apenas han transcurrido cinco minutos, y esto se aplica al campo de las nostalgias o bien de las tristezas a ti, producto de la relatividad del tiempo sin ti, sin tu mirada apuntándome al alma, sin tus labios seductores invitándome a que los secuestre y haga míos, sin tu amistad que es transparente como agua cristalina y tu ternura para dar obsequiar con ese tino irrefutable de gracia y espontaneidad...
... Una galleta, de esas, si ándale, de las que llevan nombre de mujer y que te gusta tanto diluir y moler con leche, esa galleta me he atrevido a usurpar hoy, complemento exquisito para el malogrado Croissant, la galleta, mmm estaba bien, sin embargo, ninguna galleta, como aquella que me diste directo a probar, espero y la recuerdes, cuando yo sumido en mi pesar, me dijiste "tranquilo" y la tome con mis labios, directo de tu mano... Juro que fue el elixir exacto y preciso a mi envenenamiento corporeo de ese instante y jamás, ninguna galleta será como la galleta esa, si, un pedacito, pero que le dio un gramo de fe a mi corazón.
El café en tu honor, con sus tres tapitas azules y sus dos de azúcar, realmente un estimulante muy preciso, muy confinado a quienes padecemos resaca de tanto duelo y tanto temor. Seguro estoy que a tu preparación no le falta nada, debe estar calibrada a tus gustos, como néctar del olimpo, a tus gustos de amazona que con solo ver se comprende la excelsa cosecha de tu corazón, la mía es un verdadero desastre, no conozco el ritual y el ritmo de apostillarle sus complementos, pero sin duda es lo más cercano a vivir la experiencia de tu paladar.... Años sin café, y hoy a tus gustos no me pude resistir
El desayuno fue agradable, me trasladé a ti, a tus sentidos, pude vivir la pesquisa de un Hoy consumado con tu yo no etéreo, sin embargo, nada comparado con la mágica sencillez de verte conmigo, platicando cosas banales o muy completas, pero junto a ti, que al fin de cuentas... Es la razón de mi existir.
Héctor Eduardo.
Delirios.
Y regeneré mis sentidos... Despedacé al mártir que llevo adentro, que tiene pertenencia y secuestrado mi yo diario, para sucumbirlo de bruces por ser tan patético... Pero me doy cuenta que aun así no apareces y de estar arrodillado se yergue para abofetearme con el sentimiento de tu adiós. Oh Mar, no tienes idea de cuánto te pienso, de cuánta falta me haces ahora, no solo como mi otra otra mitad, mi gran complemento, sino como mi gran amiga, mi hermana a quien me juré jamás guardarle secretos, y ese libertinaje mismo, de la transparencia, de mi voluntad es quien te ha apartado de mi.
Cruzaba los llanos de la urbe y me doy cuenta que están más poblados que mi felicidad, porque mi careta de felicidad es la simplista comparación con un muñeco de circo y nada más. Veo como el mundo avanza y avanza y avanza, todos pasan, pero no pasas tú, no aparece tu persona, no vislumbro tu figura, tan piadosa, tan hermosa, como aparición divina que viene a recitar su destello de luz y felicidad... Ni siquiera tengo certeza que tengas la disposición de leer estas incoherencias en tu nombre, ni siquiera tengo la noción de si exististe o yo mismo te inventé como mecanismo de mi mal ensamblada realidad... Lo que si es preciso, es que tu precioso existir es mi razón de vivir, y me debilito más y más conforme pasan las horas y los momentos que vivimos juntos, todos ellos se van quedando más y más en el tiempo, transcurriendo hacía la anécdota y dejando los tiempos presentes y futuros sin ti.
Mi inspiración se vanagloria por tu Hasta Luego, pero mi pecho se cimbra del miedo de volverte a saber, porque es muy probable que se piense en algún punto que este sentir se me pasará... Alguien muy sabio, por no decir que tú me dijiste que estos sentires no pasan, y realmente creo que esta vez acertaste con tu dictamen, no quiero, no deseo que pase nunca, porque entre más lejos te vayas, mas siento que soy el hombre que se diseño para amarte, yo nací para amarte desde antes de tu llegada, desde antes de mi conciencia yo ya te amaba, yo ya te esperaba, y eso es muy difícil de superar, vamos, en el lienzo de adentros, sabes que hay algo en mi que hace ver que veas distinto, que hace sentir que sientas distinto, que te hace soñar y sueñas distinto.
Debemos dejarnos guiar por el espíritu de la vida, por la regla tácita que marca que todos estamos Condenados a la felicidad, ¿Pero cómo podemos llegar a tal dubitación si se aparta a quien más nos ama por sobre todas las cosas, a quien ama sacrificando su propio beneficio y su propia ventaja? Tengo el corazón destrozado de ver las flores pisoteadas en el campo, tengo el corazón apesadumbrado por mis nostalgias vertidas por cada segundo del día en ti, tengo flacidez espiritual porque mi alma deambula tratándote de encontrar en el vasto sereno de nuestro plano existencial, tengo taquicardias y arritmia por la incertidumbre de tu regreso ¿De cuánto comprende un Hasta Luego? ¿De mil segundos, de mil años de mil ayeres o de mil noches de llanto? ¿Cómo se puede pagar el peaje de un hasta luego? ¿Con dosis falsas y pueriles de máscaras de risas y carcajadas, que no ocultan otra cosas más que mi desasosiego? ¿Cómo controlar mi impulso primate que existe en todo momento de ir a provocar tu encuentro?¿Con dosis de recato y silencio o simplemente deslizándome por los segundos y el tiempo esperando que tu lleves la batuta? ¿Y cómo le hago para no soñar de nuevo contigo? Si abundas en cada uno de ellos, temo el despertar porque te desvaneces, porque ya no existes de nuevo en lo físico, solo en lo mental...
... En las noches mi único consuelo ha sido llorar, nada me ha dado concilio y el mismo llanto es quien me ha trasladado a ti, a tu mundo para estar aunque sea unos segundos, un par de horas de mis noches platicando contigo, pisando el césped de nuestro jardín imaginario, bailando el vals de nuestra boda que soñé solo contigo y nadie más, carcajeándonos de las bromas absurdas de uno y del otro, aprendiendo a manejar el coche y yo coreografía en hielo, pero juntos, quien podría contra mi, ni el mundo entero me derriba cuando estás a mi lado... Soy mas fuerte que cualquier pared!!! Así, tomados de la mano, palma a palma, hombro a hombro juntos por las noches, en mis sueños mejores, hasta las seis... Mis delirios de ti, mis delirios por ti cada día se expanden más, así como mi amor...
Héctor Eduardo.
Cruzaba los llanos de la urbe y me doy cuenta que están más poblados que mi felicidad, porque mi careta de felicidad es la simplista comparación con un muñeco de circo y nada más. Veo como el mundo avanza y avanza y avanza, todos pasan, pero no pasas tú, no aparece tu persona, no vislumbro tu figura, tan piadosa, tan hermosa, como aparición divina que viene a recitar su destello de luz y felicidad... Ni siquiera tengo certeza que tengas la disposición de leer estas incoherencias en tu nombre, ni siquiera tengo la noción de si exististe o yo mismo te inventé como mecanismo de mi mal ensamblada realidad... Lo que si es preciso, es que tu precioso existir es mi razón de vivir, y me debilito más y más conforme pasan las horas y los momentos que vivimos juntos, todos ellos se van quedando más y más en el tiempo, transcurriendo hacía la anécdota y dejando los tiempos presentes y futuros sin ti.
Mi inspiración se vanagloria por tu Hasta Luego, pero mi pecho se cimbra del miedo de volverte a saber, porque es muy probable que se piense en algún punto que este sentir se me pasará... Alguien muy sabio, por no decir que tú me dijiste que estos sentires no pasan, y realmente creo que esta vez acertaste con tu dictamen, no quiero, no deseo que pase nunca, porque entre más lejos te vayas, mas siento que soy el hombre que se diseño para amarte, yo nací para amarte desde antes de tu llegada, desde antes de mi conciencia yo ya te amaba, yo ya te esperaba, y eso es muy difícil de superar, vamos, en el lienzo de adentros, sabes que hay algo en mi que hace ver que veas distinto, que hace sentir que sientas distinto, que te hace soñar y sueñas distinto.
Debemos dejarnos guiar por el espíritu de la vida, por la regla tácita que marca que todos estamos Condenados a la felicidad, ¿Pero cómo podemos llegar a tal dubitación si se aparta a quien más nos ama por sobre todas las cosas, a quien ama sacrificando su propio beneficio y su propia ventaja? Tengo el corazón destrozado de ver las flores pisoteadas en el campo, tengo el corazón apesadumbrado por mis nostalgias vertidas por cada segundo del día en ti, tengo flacidez espiritual porque mi alma deambula tratándote de encontrar en el vasto sereno de nuestro plano existencial, tengo taquicardias y arritmia por la incertidumbre de tu regreso ¿De cuánto comprende un Hasta Luego? ¿De mil segundos, de mil años de mil ayeres o de mil noches de llanto? ¿Cómo se puede pagar el peaje de un hasta luego? ¿Con dosis falsas y pueriles de máscaras de risas y carcajadas, que no ocultan otra cosas más que mi desasosiego? ¿Cómo controlar mi impulso primate que existe en todo momento de ir a provocar tu encuentro?¿Con dosis de recato y silencio o simplemente deslizándome por los segundos y el tiempo esperando que tu lleves la batuta? ¿Y cómo le hago para no soñar de nuevo contigo? Si abundas en cada uno de ellos, temo el despertar porque te desvaneces, porque ya no existes de nuevo en lo físico, solo en lo mental...
... En las noches mi único consuelo ha sido llorar, nada me ha dado concilio y el mismo llanto es quien me ha trasladado a ti, a tu mundo para estar aunque sea unos segundos, un par de horas de mis noches platicando contigo, pisando el césped de nuestro jardín imaginario, bailando el vals de nuestra boda que soñé solo contigo y nadie más, carcajeándonos de las bromas absurdas de uno y del otro, aprendiendo a manejar el coche y yo coreografía en hielo, pero juntos, quien podría contra mi, ni el mundo entero me derriba cuando estás a mi lado... Soy mas fuerte que cualquier pared!!! Así, tomados de la mano, palma a palma, hombro a hombro juntos por las noches, en mis sueños mejores, hasta las seis... Mis delirios de ti, mis delirios por ti cada día se expanden más, así como mi amor...
Héctor Eduardo.
Tuesday, January 12, 2016
Indulto.
Veo los bolígrafos inservibles que se han quedado en la mesita, que me dejaste a mi, pero no me lo dijiste. Veo los minutos que transcurren con su implacable tic tac y caigo en la cuenta que ya pasó un día completo desde que te marchaste, desde que te perdí, quizás y muy probablemente, para siempre. Y cómo duele apegarme a mi libreto de hombre, de caballero y no aferrarme dando píe a la teoría innombrable... Como marea alta llegaste, huracán que cimbra mi estabilidad y me crea un mecanismo de auto compasión que no me lleva a ningún lado...
Volteo a ver de nuevo los distintivos de mensajes y el buzón sigue sin tener ni un rastro tuyo, como si me hubieras borrado por completo de tu listón imaginario rojo en tu meñique derecho, como si yo fuera solo un producto caprichoso de un Dios aburrido, con ganas de divertirse un poco, conmigo a mis expensas y agradezco su entretenimiento al permitirme hacerte en mi existencia presente... Levanta la sentencia y comunícate amor mío, otórgame un indulto y da un signo de tu luz brillante, dale agua al desvalido yo y revive mi vida que se encuentra enfangada sin poder respirar... Mi mano zurda temblorosa igual que la tuya no encuentra su dirección, reflejo de la abstinencia que ayuno con tu lejanía y próxima venida... O quizás solo le escribo al vacío y al recuerdo de ti, la mejor historia jamás contada.
Héctor Eduardo.
Amémonos.
Buscaba mi alma con afán tu alma
buscaba yo la musa que a mi frente
tocara con sus labios dulcemente
en el febril insomnio del amor.
Buscaba yo la mujer pálida y bella
que en sueños me visita desde niño
para partir con ella mi cariño,
para partir con ella mi dolor.
Como en la sagrada soledad del templo,
sin ver a Dios se siente su presencia
yo presentí en el mundo tu existencia
y como a Dios sin verte te adoré.
No preguntaba ni sabia tu nombre,
donde iba a encontrarte lo ignoraba,
pero tu alma cerca de mi alma estaba,
mas bien presentimiento que ilusión.
Amémonos mi bien en este mundo,
donde lágrimas tantas se derraman,
las que vierten quizá los que se aman,
tienen un no sé qué de bendición.
Amar es, empapar el pensamiento,
en la fragancia del edén perdido,
amar es, amar y quedar herido,
por un dardo celeste al corazón.
Es tocar los dinteles de la gloria,
es ver tus ojos, es escuchar tu acento,
es en el alma llevar el firmamento,
y es morir a tus pies... De adoración.
Volteo a ver de nuevo los distintivos de mensajes y el buzón sigue sin tener ni un rastro tuyo, como si me hubieras borrado por completo de tu listón imaginario rojo en tu meñique derecho, como si yo fuera solo un producto caprichoso de un Dios aburrido, con ganas de divertirse un poco, conmigo a mis expensas y agradezco su entretenimiento al permitirme hacerte en mi existencia presente... Levanta la sentencia y comunícate amor mío, otórgame un indulto y da un signo de tu luz brillante, dale agua al desvalido yo y revive mi vida que se encuentra enfangada sin poder respirar... Mi mano zurda temblorosa igual que la tuya no encuentra su dirección, reflejo de la abstinencia que ayuno con tu lejanía y próxima venida... O quizás solo le escribo al vacío y al recuerdo de ti, la mejor historia jamás contada.
Héctor Eduardo.
Amémonos.
Buscaba mi alma con afán tu alma
buscaba yo la musa que a mi frente
tocara con sus labios dulcemente
en el febril insomnio del amor.
Buscaba yo la mujer pálida y bella
que en sueños me visita desde niño
para partir con ella mi cariño,
para partir con ella mi dolor.
Como en la sagrada soledad del templo,
sin ver a Dios se siente su presencia
yo presentí en el mundo tu existencia
y como a Dios sin verte te adoré.
No preguntaba ni sabia tu nombre,
donde iba a encontrarte lo ignoraba,
pero tu alma cerca de mi alma estaba,
mas bien presentimiento que ilusión.
Amémonos mi bien en este mundo,
donde lágrimas tantas se derraman,
las que vierten quizá los que se aman,
tienen un no sé qué de bendición.
Amar es, empapar el pensamiento,
en la fragancia del edén perdido,
amar es, amar y quedar herido,
por un dardo celeste al corazón.
Es tocar los dinteles de la gloria,
es ver tus ojos, es escuchar tu acento,
es en el alma llevar el firmamento,
y es morir a tus pies... De adoración.
Necesito.
La corrección diurna a tus matinales enredadas ideas; entrar en la confusa dialéctica forma de expresar tus intenciones, tus mensajes cifrados, es adentrarme en el limbo del misterio, es adentrarme en la espesa llanura donde conciliamos el término idea y el concepto ilusión... La realidad es que ocupo un espacio vacío de mi en tu realidad, ya existo, ya estoy, ya me sabes en tu universo, me invocaste y en algún punto del día me piensas, quizás en el mismo momento en que yo te pienso... No lo creo, yo te pienso en cada segundo del día. Y así hasta ubicarme en la capa exterior de tus sentires, y cierto es, que es algo doloroso y corrosivo, pero es parte de vivir la agonía... La realidad es que ocupo un espacio que era tuyo, que es totalmente tuyo, porque aun no estés sentada en la silla, ésta aun lleva impregnada tu esencia y tu energía, y algunos de tus cabellos que resbalaron de tu sien... La realidad, realidad... Qué palabra tan vacua y vulgar, pero la realidad es que ocupo y soy parte de la estadística, vivo consciente que soy uno más que muere lentamente a causa del amor que profesa, en honor a una sola, en honor a tu persona, con una legión de dolores y padecimientos que no se curan con ninguna consulta, con ninguna receta, ningún medicamento... Marchito desde la raíz.
Hoy salí a correr nuevamente, el frío de la mañana no se compara con el frío de mi alma, pronto pasaron los minutos y después de sudar un poco de tu recuerdo y despabilar mis sentidos, caigo en cuenta que soy completamente tuyo más y más, que existe un acta de pertenencia al corazón y que estas mañanas frescas, a tu lado serían un lecho de guirnaldas y abrasivas caricias, que tu tibio aliento es un homenaje dictaminado y el ungüento de mis hinchados ojos, y con tus finas manos, como la guía que le dé destino a mi horizonte y yo la proa de tu norte a encallar.
Necesito de ti, necesito de tu presencia, necesito de tus opiniones y tus burlas de mis dramas, necesito que me des de tus galletas y del postre que prepare tu mamá, necesito verte comer frituras de queso y morderte dos o tres veces tus labios con un beso, necesito ver tus gorritos de niño y/o panditas, y tu sombrilla de tu abuelita sin sentido, necesito el arco de tu cintura, y me muestres cómo haces el split que tanto te gusta, necesito tus ilusiones y hacerlas mías, necesito tu temple ante los problemas y la abstracción de tus ideas, necesito celebrar tus cumpleaños y nuestros aniversarios, necesito ver mis guantes en tus manos, necesito de tus manos! Necesito de tus risas y necesito que me brindes tu respiro, necesito que me dejes amarte sin importar el qué dirán, qué día y cuándo, necesito tus mañanas y tus noches, necesito regalarte la luna por la mitad, necesito de tus estrellas, necesito mucho de tu sol, necesito de tus mareas, necesito de tus colinas y mas necesito de tu ternura, necesito, necesito, necesito, ocupo, necesito... ¿Ves cuánta diferencia entre ocupar y necesitar?...
Héctor Eduardo.
Hoy salí a correr nuevamente, el frío de la mañana no se compara con el frío de mi alma, pronto pasaron los minutos y después de sudar un poco de tu recuerdo y despabilar mis sentidos, caigo en cuenta que soy completamente tuyo más y más, que existe un acta de pertenencia al corazón y que estas mañanas frescas, a tu lado serían un lecho de guirnaldas y abrasivas caricias, que tu tibio aliento es un homenaje dictaminado y el ungüento de mis hinchados ojos, y con tus finas manos, como la guía que le dé destino a mi horizonte y yo la proa de tu norte a encallar.
Necesito de ti, necesito de tu presencia, necesito de tus opiniones y tus burlas de mis dramas, necesito que me des de tus galletas y del postre que prepare tu mamá, necesito verte comer frituras de queso y morderte dos o tres veces tus labios con un beso, necesito ver tus gorritos de niño y/o panditas, y tu sombrilla de tu abuelita sin sentido, necesito el arco de tu cintura, y me muestres cómo haces el split que tanto te gusta, necesito tus ilusiones y hacerlas mías, necesito tu temple ante los problemas y la abstracción de tus ideas, necesito celebrar tus cumpleaños y nuestros aniversarios, necesito ver mis guantes en tus manos, necesito de tus manos! Necesito de tus risas y necesito que me brindes tu respiro, necesito que me dejes amarte sin importar el qué dirán, qué día y cuándo, necesito tus mañanas y tus noches, necesito regalarte la luna por la mitad, necesito de tus estrellas, necesito mucho de tu sol, necesito de tus mareas, necesito de tus colinas y mas necesito de tu ternura, necesito, necesito, necesito, ocupo, necesito... ¿Ves cuánta diferencia entre ocupar y necesitar?...
Héctor Eduardo.
Monday, January 11, 2016
Mil Sonrisas...
Y me quedo con el vacío de tus manos, como la arena que cae derramada de las mías, con la lejanía del mar, con nada para respirar... Solo guardo tus caracoles, los llevo siempre conmigo, esos que con tanto amor juntaste para mi, los conservo todos, sin excepción, cada uno de ellos, desde el más pequeñito, todos representan mis gramos de fe, mi religión por ti, mis semillas de mostaza; y tu ausencia es sin duda la coraza de mi andar, un canto mudo de las aves, un desgarro de piel, un soneto de duelo perpetuo... Sinceramente, a corazón abierto, hago el papel del fuerte, tengo un talento nato para fingir que sonrío cuando te mencionan frente a mi, para auto engañar a mi corazoncito, porque es eso, es pequeñito, mal querido y muriendo de soledad, lo engaño, le juego al vivo, al hábil, al fuerte, pero en estos momentos, solo se encuentra despedazado, solo soy un trozo de articulaciones sin orden, ándale, así, como un spaghetti... Como una enramada de tristezas y futuros inciertos, de futuros sin ti.
Un drama, lo digo en tu tono de voz Mar, un drama entero no puedo siquiera redimir, no puedo siquiera sostener mi cuerpo, no dosifiqué mi amor y hoy me quedo llorando, descalzo, triste y derrotado, sin energías y en automático, exhausto de vivir... Acomplejado por saber la realidad, que el tiempo ha de marcar mi lejanía y que el mandato divino de que tu fueras para mi y yo para ti, no fue escuchado... Dios está triste, Dios llora lágrimas de tristeza por nosotros, y en nuestro libre albedrío nos hemos propasado, hemos surcado el retiro, tomado con violencia nuestro destino causando desasosiego y melancolía, nostalgia y un posible olvido, Dios sigue llorando... Está prohibido olvidar amada mía, está prohibido no ser feliz, aunque tu felicidad sea mi desdicha, oh paradoja detectada y no solucionada. Está prohibido no volver a mi encuentro, y hacer fiesta de volver a vernos, con palabras de dicha y sensaciones de regocijo... Y entonces despierto, con resaca postmortum, pues soy un muerto ambulante sin ti.
Hay quiénes nacen para sufrir ¿Por qué nos gusta tanto el dolor? ¿Hay alguna medicina que lo cure? Si existe dicha cura, y esa cura eres tú... Qué escenario tan complicado, tú por un lado viendo al sur, sin fijar tu vista hacia mi norte, y yo por otro, dando un paso atrás, para descubrirte más plena, más mujer, más hermosa y más lejana, un continente de emociones tristes y de nostalgias ¿Que es acaso tan simple de tomar, el dolor, como si se tratara de un té de infusión? Hoy me sumergí en la laguna de las tristezas y yo soy la marea, mientras tu eres la infusión.
... Me dueles como no creí sufrir dolor, como no creí ceñirte a mi persona, como no creí que mis ojos rojos se volvieran habituales por ti, mi dolor. Y me desespero, y grito haciendo muecas de bocanadas sin aire, con el rostro más desfigurado de ti dolor, con los pómulos inflamados por su rebeldía de querer dilucidarte, sin gesticular oración alguna, y arrebato y le doy un empujón al destino, malvado, cruel y voraz, cobarde y ruin, lo quiero desestabilizar, lo quiero destruir, lo quiero exterminar, para surcar la ligera posibilidad de que ante mi ausencia me descubras como tu amor verdadero, que ante mi lejanía sepas que yo soy tu elegido, que ante mis versos y prosas llenas de llanto y cobarde teoría, te conmuevas y te des cuenta que también puedes llegar a amarme, a quererme y a necesitarme en tu vida, al borde de que enjugues una lágrima a cambio de las mil sonrisas que he formado en tu rostro... No valen de nada esas mil sonrisas, cuando mi lágrima hace un mar de llanto, no vale de nada la caricia que me has dado, si tu ausencia es una eternidad y no valgo nada yo, sin ti, aquí... ya.
Héctor Eduardo.
P. D. Yo te enseñaré cómo es el hilo que sujeta al infinito... Tú me enseñaste que los ojos son para ver en ti, la eternidad...
Un drama, lo digo en tu tono de voz Mar, un drama entero no puedo siquiera redimir, no puedo siquiera sostener mi cuerpo, no dosifiqué mi amor y hoy me quedo llorando, descalzo, triste y derrotado, sin energías y en automático, exhausto de vivir... Acomplejado por saber la realidad, que el tiempo ha de marcar mi lejanía y que el mandato divino de que tu fueras para mi y yo para ti, no fue escuchado... Dios está triste, Dios llora lágrimas de tristeza por nosotros, y en nuestro libre albedrío nos hemos propasado, hemos surcado el retiro, tomado con violencia nuestro destino causando desasosiego y melancolía, nostalgia y un posible olvido, Dios sigue llorando... Está prohibido olvidar amada mía, está prohibido no ser feliz, aunque tu felicidad sea mi desdicha, oh paradoja detectada y no solucionada. Está prohibido no volver a mi encuentro, y hacer fiesta de volver a vernos, con palabras de dicha y sensaciones de regocijo... Y entonces despierto, con resaca postmortum, pues soy un muerto ambulante sin ti.
Hay quiénes nacen para sufrir ¿Por qué nos gusta tanto el dolor? ¿Hay alguna medicina que lo cure? Si existe dicha cura, y esa cura eres tú... Qué escenario tan complicado, tú por un lado viendo al sur, sin fijar tu vista hacia mi norte, y yo por otro, dando un paso atrás, para descubrirte más plena, más mujer, más hermosa y más lejana, un continente de emociones tristes y de nostalgias ¿Que es acaso tan simple de tomar, el dolor, como si se tratara de un té de infusión? Hoy me sumergí en la laguna de las tristezas y yo soy la marea, mientras tu eres la infusión.
... Me dueles como no creí sufrir dolor, como no creí ceñirte a mi persona, como no creí que mis ojos rojos se volvieran habituales por ti, mi dolor. Y me desespero, y grito haciendo muecas de bocanadas sin aire, con el rostro más desfigurado de ti dolor, con los pómulos inflamados por su rebeldía de querer dilucidarte, sin gesticular oración alguna, y arrebato y le doy un empujón al destino, malvado, cruel y voraz, cobarde y ruin, lo quiero desestabilizar, lo quiero destruir, lo quiero exterminar, para surcar la ligera posibilidad de que ante mi ausencia me descubras como tu amor verdadero, que ante mi lejanía sepas que yo soy tu elegido, que ante mis versos y prosas llenas de llanto y cobarde teoría, te conmuevas y te des cuenta que también puedes llegar a amarme, a quererme y a necesitarme en tu vida, al borde de que enjugues una lágrima a cambio de las mil sonrisas que he formado en tu rostro... No valen de nada esas mil sonrisas, cuando mi lágrima hace un mar de llanto, no vale de nada la caricia que me has dado, si tu ausencia es una eternidad y no valgo nada yo, sin ti, aquí... ya.
Héctor Eduardo.
P. D. Yo te enseñaré cómo es el hilo que sujeta al infinito... Tú me enseñaste que los ojos son para ver en ti, la eternidad...
Te Pienso...
Hoy vale mi vida una cuarta parte,
anda moribundo el pasto de este parque
hoy no voy a sangrar en la afeitada,
mi cara arde por otra cortada.
Hoy me valen dos pesos los valores,
me queda de humildad solo unas fichas,
hoy buscaba tu amor en un diccionario,
y me pase completo el abecedario.
Valen mis caricias algo en tu memoria?,
hay en ese olvido algo de mi historia?,
vale que lo grite a cada transeunte?,
que todavía te pienso, todavía te pienso,
te pienso.
Hoy el ruido del mar me deja sordo,
ahora mis olas no llegan a tu orilla,
me robe de tu playa unos corales,
y algo de tu agua para no secarme.
RM
anda moribundo el pasto de este parque
hoy no voy a sangrar en la afeitada,
mi cara arde por otra cortada.
Hoy me valen dos pesos los valores,
me queda de humildad solo unas fichas,
hoy buscaba tu amor en un diccionario,
y me pase completo el abecedario.
Valen mis caricias algo en tu memoria?,
hay en ese olvido algo de mi historia?,
vale que lo grite a cada transeunte?,
que todavía te pienso, todavía te pienso,
te pienso.
Hoy el ruido del mar me deja sordo,
ahora mis olas no llegan a tu orilla,
me robe de tu playa unos corales,
y algo de tu agua para no secarme.
RM
Tres Siglos.
Hace tres días que no escucho tu voz, como tres siglos en la calcinante y tortuosa agonía de no vislumbrar tu anatomía apareciendo por la puerta. Viviendo las noches de mis días, solo, triste y sin tu amor, sin tu amor que representa el todo, que representa la necesaria razón de vivir.
Veo una noche llena de nubarrones, llena de llanto de la luna, que llora de dolor a mi costado, porque ambos hemos de padecer tu lejanía, y cual letanía se hospeda en mi espíritu y en mi conciencia que no es mas que un leve chasquido de lo que alguna vez fue y quizás será... No me pierdas mi amada mujer de las sonrisas y palabras tiernas, no me pierdas corazón mío, que mi latir es el bombeo de los segundos que el destino nos fue entrenando hasta nuestro encuentro; no me pierdas amor mío, que la historia de nuestro amor comienza en día 22 y aun no se escrito el clímax de tan dichosa y gran epopeya de amor.
La oficina no es la misma sin tu presente, dejaste tus marcas y tu aroma aun resguardado en la silla, la cual he tomado como mía, en tu honor y en tu recuerdo. Pienso que las fichas están puestas y la siguiente jugada es acudir a tu encuentro, a tu rescate cual princesa de cuento y yo tu caballero andante.
No me hallo... La verdad es que no me encuentro sin ti, sin tus palabras risueñas por la mañana, sin los roces causales de mis manos con tus manos, sin escribirte mensajitos en los cuadros amarillos, sin conservar tu desayuno para mi con el porcentaje de peaje oscilando entre mi diez y tu cinco por ciento... Siento el nudo de la corbata que aprieta mi respiración, siento que la mañana merma mis sentidos, siento que vuelvo a llorar tu lejanía, siento llorar por lo lejos del melódico tono de tu voz sin escucharle, que llueve más en mis adentros que el diluvio de la vez pasada, y que todo esto se resolverá y nos reiremos de estos días, los dos, recostados en la alfombra de nuestra futura recámara, mientras vivimos un concierto de caricias y gemidos, de besos y sonrisas, de amor y sexo de locura pero amándonos hasta saciar nuestra sed...
Y me traslado a mi realidad, la que me dicta la espera eterna... He esperado 3 décadas por ti, a tu llegada, a tu misterio, a tu sensualidad, a tu alegría por la vida, a tus gustos y a tus sueños, a tu aroma de mujer en toda la extensión de la palabra... Que no pueda esperar hasta tres siglos por ti, mi vida, toda la eternidad. Te amo Mar!!!!
Héctor Eduardo.
Veo una noche llena de nubarrones, llena de llanto de la luna, que llora de dolor a mi costado, porque ambos hemos de padecer tu lejanía, y cual letanía se hospeda en mi espíritu y en mi conciencia que no es mas que un leve chasquido de lo que alguna vez fue y quizás será... No me pierdas mi amada mujer de las sonrisas y palabras tiernas, no me pierdas corazón mío, que mi latir es el bombeo de los segundos que el destino nos fue entrenando hasta nuestro encuentro; no me pierdas amor mío, que la historia de nuestro amor comienza en día 22 y aun no se escrito el clímax de tan dichosa y gran epopeya de amor.
La oficina no es la misma sin tu presente, dejaste tus marcas y tu aroma aun resguardado en la silla, la cual he tomado como mía, en tu honor y en tu recuerdo. Pienso que las fichas están puestas y la siguiente jugada es acudir a tu encuentro, a tu rescate cual princesa de cuento y yo tu caballero andante.
No me hallo... La verdad es que no me encuentro sin ti, sin tus palabras risueñas por la mañana, sin los roces causales de mis manos con tus manos, sin escribirte mensajitos en los cuadros amarillos, sin conservar tu desayuno para mi con el porcentaje de peaje oscilando entre mi diez y tu cinco por ciento... Siento el nudo de la corbata que aprieta mi respiración, siento que la mañana merma mis sentidos, siento que vuelvo a llorar tu lejanía, siento llorar por lo lejos del melódico tono de tu voz sin escucharle, que llueve más en mis adentros que el diluvio de la vez pasada, y que todo esto se resolverá y nos reiremos de estos días, los dos, recostados en la alfombra de nuestra futura recámara, mientras vivimos un concierto de caricias y gemidos, de besos y sonrisas, de amor y sexo de locura pero amándonos hasta saciar nuestra sed...
Y me traslado a mi realidad, la que me dicta la espera eterna... He esperado 3 décadas por ti, a tu llegada, a tu misterio, a tu sensualidad, a tu alegría por la vida, a tus gustos y a tus sueños, a tu aroma de mujer en toda la extensión de la palabra... Que no pueda esperar hasta tres siglos por ti, mi vida, toda la eternidad. Te amo Mar!!!!
Héctor Eduardo.
Sunday, January 10, 2016
Como si Mordieras Uvas...
Día 2 desde tu partida... No le encuentro el sentido a esta melancolía, porque la misma debe de ser ante la ausencia absoluta, sin embargo, sé que nuestras vidas, al cruzarse, han cambiado tanto de perspectiva que no sé realmente quien está con quién, porque ha sido tanto el poder de mi fe y mis sentidos, que ya te he materializado, te he tomado mía, como mi otra mitad, como el complemento de vida necesario para alcanzar el cielo con la manos y encontrar en el ruido de mar la orquesta de tus suspiros.
No sé qué tan fuerte sea mi resistencia, siento que el oxígeno cada vez es más escaso, y todo por que la última bocanada la robé sin pedirla, la robé sin devolverla a tus labios... Valen mis caricias algo para contarlas, o solo son unos roces inducidos por la casualidad del tiempo y la circunstancia? Vale de mucho un poco de nada o será necesario inmortalizarte con mi ausencia? Pues no dejo de pensarte, amor, no puedo superar el llanto atorado en mi pecho, no dejo de hilar segundos del recuerdo de ti en mi regazo mientras te cargo de la alcoba a la tina del baño, con tus brazos cruzando mi cuello, y mirando mis labios, queriendo besarlos y los beso y los muerdo y te digo que eres divinamente hermosa, que eres un ángel que llevo entre mis manos y te sostengo mientras equilibro los obstáculos que nos confrontan para no llegar al colchón... Y llegamos y nos besamos mas y mas, como si no hubiera mañana, como si no hubiera un segundo más en el mundo y en el cielo, como si la eternidad se quedará fotografiada tan solo en tu mirada, tan solo en tus curvas y en tus delicados y tibios pechos...
Aun no sé cuál es el siguiente módulo de este internado de tristeza y soledad, no sé si debo continuar mi deambular normal, como un ser con las facciones dormidas, como un ser a la mitad, como la mínima expresión de un humano, o si debo aproximarme a ti, poco a poco, sigilosamente para sorprenderte amor, con amor, con caricias a tu imaginación, con la dulzura que en mi proyectas segundo a segundo, instante a instante, y con esta fuerza que me quede, contener el ímpetu, que será suficiente para enamorarte y cumplirte el paraíso en esta tierra.
Mientras tanto, enciendo y me fumo la ansiedad que me da tu ayuno... Y la calmo con el alimento que me da tu sonrisa hermosa y el saber que esos labios, que ya mordí, ya los degusté, como manjar y néctar, miel y vida, que esos labios ya fueron míos y con la fe de que lo volverán a ser para toda la eternidad... Besas tan exquisito, como si mordieras uvas, como nadie jamás me había besado...
Héctor Eduardo.
Róbame el aire amor,
que yo encuentro oxigeno en tu cuerpo,
que yo siembro cariño en tu pecho,
que roba todo el dolor.
Atrápate en mi vida,
dibujando recuerdos burdos de tu partida,
sonriéndome diario en la cocina
consumando mis caricias
y retornando al finalizar el día.
Róbame la vida corazón,
pues mi vida es tu andar por la avenida,
esperando a que llegue a ti y te llene de alegrías,
tomándonos de la mano
y sabiendo que nos encontramos.
Cómo podré, cómo podré cariño mío?
esconder tu nombre de mis palabras?
olvidarme de tus besos, tu sonrisa y tu mirada?
si solamente vivo para reencontrarte en mis sentidos,
si mis manos y mi piel de nuevo te rozarán,
y mi universo se empeña a que yo te halle,
y vivir tu y yo juntos, para siempre...
A veces, pasa todo... Y te amo Mar.
Héctor Eduardo
No sé qué tan fuerte sea mi resistencia, siento que el oxígeno cada vez es más escaso, y todo por que la última bocanada la robé sin pedirla, la robé sin devolverla a tus labios... Valen mis caricias algo para contarlas, o solo son unos roces inducidos por la casualidad del tiempo y la circunstancia? Vale de mucho un poco de nada o será necesario inmortalizarte con mi ausencia? Pues no dejo de pensarte, amor, no puedo superar el llanto atorado en mi pecho, no dejo de hilar segundos del recuerdo de ti en mi regazo mientras te cargo de la alcoba a la tina del baño, con tus brazos cruzando mi cuello, y mirando mis labios, queriendo besarlos y los beso y los muerdo y te digo que eres divinamente hermosa, que eres un ángel que llevo entre mis manos y te sostengo mientras equilibro los obstáculos que nos confrontan para no llegar al colchón... Y llegamos y nos besamos mas y mas, como si no hubiera mañana, como si no hubiera un segundo más en el mundo y en el cielo, como si la eternidad se quedará fotografiada tan solo en tu mirada, tan solo en tus curvas y en tus delicados y tibios pechos...
Aun no sé cuál es el siguiente módulo de este internado de tristeza y soledad, no sé si debo continuar mi deambular normal, como un ser con las facciones dormidas, como un ser a la mitad, como la mínima expresión de un humano, o si debo aproximarme a ti, poco a poco, sigilosamente para sorprenderte amor, con amor, con caricias a tu imaginación, con la dulzura que en mi proyectas segundo a segundo, instante a instante, y con esta fuerza que me quede, contener el ímpetu, que será suficiente para enamorarte y cumplirte el paraíso en esta tierra.
Mientras tanto, enciendo y me fumo la ansiedad que me da tu ayuno... Y la calmo con el alimento que me da tu sonrisa hermosa y el saber que esos labios, que ya mordí, ya los degusté, como manjar y néctar, miel y vida, que esos labios ya fueron míos y con la fe de que lo volverán a ser para toda la eternidad... Besas tan exquisito, como si mordieras uvas, como nadie jamás me había besado...
Héctor Eduardo.
Róbame el aire amor,
que yo encuentro oxigeno en tu cuerpo,
que yo siembro cariño en tu pecho,
que roba todo el dolor.
Atrápate en mi vida,
dibujando recuerdos burdos de tu partida,
sonriéndome diario en la cocina
consumando mis caricias
y retornando al finalizar el día.
Róbame la vida corazón,
pues mi vida es tu andar por la avenida,
esperando a que llegue a ti y te llene de alegrías,
tomándonos de la mano
y sabiendo que nos encontramos.
Cómo podré, cómo podré cariño mío?
esconder tu nombre de mis palabras?
olvidarme de tus besos, tu sonrisa y tu mirada?
si solamente vivo para reencontrarte en mis sentidos,
si mis manos y mi piel de nuevo te rozarán,
y mi universo se empeña a que yo te halle,
y vivir tu y yo juntos, para siempre...
A veces, pasa todo... Y te amo Mar.
Héctor Eduardo
Saturday, January 09, 2016
... Teoría de la Obsesión
Y apenas han pasado unas cuantas horas desde tu partida, y siento el marchito latir de un corazón con la incierta esperanza de saber si seguirá o no bombeando su sangre... Que es el flujo de tu amor.
No quiero reencontrarte, por el miedo de volver a perderte. Esta sensación horrible que cierne mi mirada triste es tras tu partida, no deseo pasar por esta melancolía y soledad, en donde mi traicionera imaginación construyó un castillo exclusivo para ti, en donde mi mente solo piensa a cada paso, a cada avance del día en el nombre que llevarán tus hijos, que en el marco teórico de mis pensamientos, serán también los míos. Pero me doy cuenta que un deseo no siempre es alcanzable y me sumerjo más en la nostalgia, en la ausencia de tus pecas, en no volver a besar el lunar que tienes tan seductor en tu seno, declarando la guerra a los recatos; En que ya no acariciaré tu cuello sin acelerar tu respiración, y susurres mi nombre con voz de deseo y nuestros labios ya no tengan la batalla del siglo, mientras mutuamente nos robamos la respiración y nos regalamos el alma; En que no cruzaremos nuestros dedos cuando tome tus hermosas manos... Oh Dios Padre! creador de mil perfecciones en el universo, me declaro tan devoto de tus milagros, como de esas manos que surcaste para ella, tan finas y coquetas, tan delicadas y aterciopeladas, como guante de seda, tan seductoras y sensuales, como quien calza obras maestras... tan así, como de pianista, lista siempre para crear arte con ellas.
Mencionaste algo de no saber en qué situación me introduciría, si pasáramos la vida lado a lado, codo a codo: imagina esto, tú, yo, la playa, el parque, el cine, ir por ti al Tec, decirte Guadalupe y tu me protestes, subir a un avión juntos (esa primera vez desearía con el corazón estar a tu lado), verte escribirme tus cartitas inconclusas, escuchar tus historias, nuestra primera navidad juntos, y día de reyes, pasear, llorar, reír, hacerte enojar para luego hacerte sonreír con un beso, nuestros 14 de febreros con mis septiembres y tus noviembres entremezclados, contarte mis anécdotas que encuentras llenas de locura, escuchar tus berrinches para con tu padre, confortarte cuando me digas que lo extrañas mucho y quieres ir a visitarlo, burlarte de mi, cuando me veas batallando con mis deberes no cumplidos; Casarnos, una hermosa ceremonia en la Iglesia de tus sueños, que me veas transformarme en devoto por ti, en devoto de ti; vivir juntos, ver el álbum de fotos de la boda, pedir servicio a domicilio, cocinar para ti, que cocines (aunque no sepas) para mi; la emoción y la pasión de hacer el amor noche a noche, día a día, en cualquier rincón de nuestra cabaña, en cualquier lugar de la ciudad, y sin importar el momento, o las estaciones del año, y desearte más y más conforme pasen los días y los años, amarte en cada rincón de tu anatomía, tener el mundo para nosotros solos, y cuando lleguen nuestros retoños que lleven tu nombre o mi nombre, pero que sean la concepción de un amor ya escrito... En fin, toda una vida, si en eso me metería al momento en que te vinieras a vivir conmigo... Voy de salida a por ti, para quedarnos siempre juntos!!
Solo le ruego al señor no dejar de sentir este profundo amor, tan puro y lleno de lágrimas al redactar estas líneas, porque si dejara de sentir que TE AMO, que daría mi vida entera por ti, que cambio cada sereno segundo de mi existencia por una lágrima tuya que desborde por tu mejilla y sea brindada de la felicidad que yo te profiero, que siempre te soñé, desde aquel lejano 2000, cuando te vi en mis profecías nocturnas, por vez primera, y solo aguardaba tu llegada; si dejara de sentir todo esto en mi pecho que me tiene inundado en sal de dolor y desesperación, la teoría de la obsesión cobraría fuerza y el mundo entero perdería sentido, sería como vivir la mentira de la esperanza y la fe, que todos mis valores y mis creencias caducan sin la oportunidad de ver la fecha en el empaque. Sin saber que sí llegarías, y no fuiste el producto de mi imaginación elevada en desesperación, que esa noche del 22 en la habitación 1101 tuvo un propósito, más allá de la pasión carnal... Que yo no te busco para acrecentar tus confusiones, sino para aclararte el camino, que sepas que si me regalas un poquito, un miligramo, qué va!, un átomo de tu amor!, yo me encargo del resto, solo necesito la chispa que encienda la llama y lo demás, eso déjamelo a mi... Yo te enamoraré de mi tanto o más de lo que yo te amo a ti.
... Extraño tanto mi avena en tu labios, y mi voz diciendo tus nombres, cuando cayo...
... Extraño tanto mi avena en tu labios, y mi voz diciendo tus nombres, cuando cayo...
Héctor Eduardo.
...Un día elevé mi amor hasta la cima del cielo por ti, y cuando me fui, hasta el frío de tus píes me llevé... para el recuerdo...
Friday, January 08, 2016
Dirás que si...
Extrañaré tus pecas y tu carmín, extrañaré tu sonrisa de añil, tus gestos de princesa y tus cariñosas palabras de dulzura y alegría... Extrañaré tu silencio que me incomoda, hasta tus exigentes reclamos porque te reclame. Quién iba a decirlo, que un cachito de tu luz, me cubriría por completo, que un poquito de ti, tan pequeña, tengas en tu ser tanto amor para entregar, tanto amor para otorgar...
Veo la fotografía, y veo a una hermosa pareja, veo que pueden ser las primeras dos de infinidad de más, las primeras de una larga historia, no habría suficiente almacenaje en el mundo para la cantidad de retratos que tengo en mente de ti... Esa estampa es la viva imagen de un hombre que ama profundamente y una mujer aun dormida, esperando ser salvada del perpetuo rutinario de la melancolía, cuando te vengan tus recuerdos de mi.
Y te sonrío en mis memorias, y te susurro palabras con brisitas de amor, con rocío de jazmines a la tenue y crisálida luz de la luna, así como tu menguada y blanquesina piel, coronada con el marrón de tus pecas asomando por tu nariz que es perfecta... Resbalando por tu mejilla, mi lágrima cae, encharcando mi ausencia y promulgando tu belleza, escaseando tu presencia, pero gestando tu realizada existencia...
Nunca dejes de fotografiarte mi musa Mar, que sin tus facciones de artemisa, este pobre escultor de las palabras, se queda sin mango y sin colores para colgarte guirnaldas de tributo y poesía, de alabanza con añoranza, de melancolía con alegría... De deseo y de fe, en que en algún punto de nuestras historias, virarás tu rostro a mi y me dirás que si... mi vida.
Héctor Eduardo
Veo la fotografía, y veo a una hermosa pareja, veo que pueden ser las primeras dos de infinidad de más, las primeras de una larga historia, no habría suficiente almacenaje en el mundo para la cantidad de retratos que tengo en mente de ti... Esa estampa es la viva imagen de un hombre que ama profundamente y una mujer aun dormida, esperando ser salvada del perpetuo rutinario de la melancolía, cuando te vengan tus recuerdos de mi.
Y te sonrío en mis memorias, y te susurro palabras con brisitas de amor, con rocío de jazmines a la tenue y crisálida luz de la luna, así como tu menguada y blanquesina piel, coronada con el marrón de tus pecas asomando por tu nariz que es perfecta... Resbalando por tu mejilla, mi lágrima cae, encharcando mi ausencia y promulgando tu belleza, escaseando tu presencia, pero gestando tu realizada existencia...
Nunca dejes de fotografiarte mi musa Mar, que sin tus facciones de artemisa, este pobre escultor de las palabras, se queda sin mango y sin colores para colgarte guirnaldas de tributo y poesía, de alabanza con añoranza, de melancolía con alegría... De deseo y de fe, en que en algún punto de nuestras historias, virarás tu rostro a mi y me dirás que si... mi vida.
Héctor Eduardo
Thursday, January 07, 2016
Receta de la Felicidad.
En esta receta platicaremos cómo se puede alcanzar la felicidad sin que nos compliquemos las existencias.
Se necesitarán:
a) 8 eternidades de tu sonrisa pegada en la foto que nos acabamos de tomar (Inigualablemente hermosa, jamás me había enamorado así).
b) 1 Tarrón del brillo de tus ojos cuando me hablas con la mirada, porque no quieres que nadie más nos escuche nuestras confidencias.
c) El dolor de tus brazos en cantidades pequeñas, esto es para poder contrarrestar el dolor de mi corazón con tu partida.
d) Ternura tuya... Esta se mezcla al gusto.
e) Un siglo de tu cintura ceñida a mis brazos, como cuando compartimos la pieza del vals por la mañana (aun seguimos bailando).
d) Una frente llena de ilusiones para compartir a mi lado... Un mundo ideal.
Preparación:
Vivir 8 eternidades con tu sonrisa pendiendo de mi corazón, cumpliendo cada día la dicha de la gracia de ser tu otra mitad. Mezclando el Tarrón del brillo de tus ojos y hablándome con tus gesticulaciones inarticuladas, como cuando suspiras mientras te robé el aliento, como aquella vez, mientras te tomo de tus manos cada mañana por hay de las diez. Repetir este paso todos los días mientras nos dure la existencia y después aun más, para que condense nuestros sentimientos una suave y delicada pureza que se extrae de la brisa que das cuando susurras mi nombre por las tardes.
Contagiarme de tus dolores, que me duelen cual si fueran míos, en partes minúsculas, como aguijones directo al corazón, extrayendo las gotitas de la sangre que emané en tu próxima partida que no sobreviviré... Con un dejo de ternura, todos los días, partiendo de mis acciones y consumado en tus labios, cuando segundo a segundo me sepas ahí, a tu lado, en tu vida, en tu día a día, abrumando a la melancolía sin tener consciencia del milagro de tu existencia y con la agonía desterrada, pues eres tú mi vida y princesa amada.
Posterior a lo anterior, tomarte firme por la cintura, rodeándote la misma con mi brazo, mientras nos sincronizamos en un va y ven de emociones y pasiones, en una danza simulando la vida, en un compás de enamoramiento sediento de los dos, mientras recorro hebra por hebra tu cabello de la frente, desencadenando la ilusión de compartir los desayunos y las cenas, los cafés por la mañana (por ti tomaré café) y hacer del mundo una fábula narrativa de vida y magia, de cuento y realidad, de fantasía y aventura, de corazón, sudor y pasión, en donde la letra cursiva se inclina con tu irreverente belleza y yo me quedo en las negritas marcadas por la alabanza que te venero....
Así pues, tenemos en vida el pasaje al cielo, la Receta de la Felicidad compuesta por tu esencia y aroma, por tus besos que me diste y los que en un futuro, sé que volverás a regalarme, por la mejor elección de tus segundos que será el verme a los ojos y decirme lo que deseo. El finito será compuesto en el ciclo sin fin de tu existir... Y si, reitero lo que ya sabes, ya te sabía de antes, te presentía existente y te he encontrado... No me iré, pues ya estás implícita en mi existencia, y entonces me sentiría sin mí, aun estando aquí.
T Mo
Héctor Eduardo.
P. D. No Olvides, olvidar, olvidarme...
Se necesitarán:
a) 8 eternidades de tu sonrisa pegada en la foto que nos acabamos de tomar (Inigualablemente hermosa, jamás me había enamorado así).
b) 1 Tarrón del brillo de tus ojos cuando me hablas con la mirada, porque no quieres que nadie más nos escuche nuestras confidencias.
c) El dolor de tus brazos en cantidades pequeñas, esto es para poder contrarrestar el dolor de mi corazón con tu partida.
d) Ternura tuya... Esta se mezcla al gusto.
e) Un siglo de tu cintura ceñida a mis brazos, como cuando compartimos la pieza del vals por la mañana (aun seguimos bailando).
d) Una frente llena de ilusiones para compartir a mi lado... Un mundo ideal.
Preparación:
Vivir 8 eternidades con tu sonrisa pendiendo de mi corazón, cumpliendo cada día la dicha de la gracia de ser tu otra mitad. Mezclando el Tarrón del brillo de tus ojos y hablándome con tus gesticulaciones inarticuladas, como cuando suspiras mientras te robé el aliento, como aquella vez, mientras te tomo de tus manos cada mañana por hay de las diez. Repetir este paso todos los días mientras nos dure la existencia y después aun más, para que condense nuestros sentimientos una suave y delicada pureza que se extrae de la brisa que das cuando susurras mi nombre por las tardes.
Contagiarme de tus dolores, que me duelen cual si fueran míos, en partes minúsculas, como aguijones directo al corazón, extrayendo las gotitas de la sangre que emané en tu próxima partida que no sobreviviré... Con un dejo de ternura, todos los días, partiendo de mis acciones y consumado en tus labios, cuando segundo a segundo me sepas ahí, a tu lado, en tu vida, en tu día a día, abrumando a la melancolía sin tener consciencia del milagro de tu existencia y con la agonía desterrada, pues eres tú mi vida y princesa amada.
Posterior a lo anterior, tomarte firme por la cintura, rodeándote la misma con mi brazo, mientras nos sincronizamos en un va y ven de emociones y pasiones, en una danza simulando la vida, en un compás de enamoramiento sediento de los dos, mientras recorro hebra por hebra tu cabello de la frente, desencadenando la ilusión de compartir los desayunos y las cenas, los cafés por la mañana (por ti tomaré café) y hacer del mundo una fábula narrativa de vida y magia, de cuento y realidad, de fantasía y aventura, de corazón, sudor y pasión, en donde la letra cursiva se inclina con tu irreverente belleza y yo me quedo en las negritas marcadas por la alabanza que te venero....
Así pues, tenemos en vida el pasaje al cielo, la Receta de la Felicidad compuesta por tu esencia y aroma, por tus besos que me diste y los que en un futuro, sé que volverás a regalarme, por la mejor elección de tus segundos que será el verme a los ojos y decirme lo que deseo. El finito será compuesto en el ciclo sin fin de tu existir... Y si, reitero lo que ya sabes, ya te sabía de antes, te presentía existente y te he encontrado... No me iré, pues ya estás implícita en mi existencia, y entonces me sentiría sin mí, aun estando aquí.
T Mo
Héctor Eduardo.
P. D. No Olvides, olvidar, olvidarme...
Wednesday, January 06, 2016
Tu Presente Perfecto.
Dicen que el silencio más incómodo, es el que nace de un corazón cuando calla y escucha el alma de la persona amada... Sin señal de vuelta en la comunicación...
De frágiles manos, con facciones finas, como Afrodita, con serenidad digna de la realeza y un tono de voz que concesiona mis adentros. Así te percibo, tan sublime y tan llana, tan contraste y líneal, como un algoritmo resuelto, como un misterio sin respuestas... Y de todas ellas nada me quedará.
Está prohibido olvidar, porque si me das olvido, mi alma se marchitará, porque el olvido es el cáncer que nos condena a vivir sin eternidad, y entonces dónde quedará tanto amor resguardado? Dónde se constituirá la República de tu amor? Cómo mis labios mascullarán palabra alguna sin la emoción de tu nombre en ellos? Dónde quedaré yo, y mis ilusiones? Donde se mojará la marchitez de tu temporal? Y que será de mis anhelos y aspiraciones sin tu cielo para rezar?
No nos olvidemos, hagamos un pacto a la eternidad, donde yo seré tu Miguel Angel y tú mi hermosa Venus, donde esculpiré cada uno de tus bordes, cada escaño de tu figura divina, con cincel de presente coral y roca que perdura en el pastizal... No nos convirtamos en anécdota que fue y no se supo más de ellos. Seamos una coreografía de almas que danzan al compás de una sola vida, de un solo momento desbordado eternamente... En tu vida que es la mía.
... Me quedo con tu presente, no sé quien está contigo, si estás en mi corazón vigente y en mis pensamientos siempre. Entonces te quedas sin ti misma. Te llevas mis manos para tocarte siempre, para acariciarte el alma, para espantar tu tristeza y convertirla de golpe en cielo. Me quedo con tus caracoles en mi bolso, los conservo con mi vida, cual cruzado defiende su creencia. Me quedo con el vocifero sonido que haces tu sola en tus momentos de abstracción sin sentido. Te llevas mi cara lavada con tu aura, y un concierto de peces de mi mar muerto. Me quedo con tus sentimientos alegres y melancólicos, con tu sentido de moral y honestidad. Con la comunión que haces con la palabra amor...
Te regalo un Quijote y un molino... Y un rebaño de besos que dan frío...
Héctor Eduardo.
De frágiles manos, con facciones finas, como Afrodita, con serenidad digna de la realeza y un tono de voz que concesiona mis adentros. Así te percibo, tan sublime y tan llana, tan contraste y líneal, como un algoritmo resuelto, como un misterio sin respuestas... Y de todas ellas nada me quedará.
Está prohibido olvidar, porque si me das olvido, mi alma se marchitará, porque el olvido es el cáncer que nos condena a vivir sin eternidad, y entonces dónde quedará tanto amor resguardado? Dónde se constituirá la República de tu amor? Cómo mis labios mascullarán palabra alguna sin la emoción de tu nombre en ellos? Dónde quedaré yo, y mis ilusiones? Donde se mojará la marchitez de tu temporal? Y que será de mis anhelos y aspiraciones sin tu cielo para rezar?
No nos olvidemos, hagamos un pacto a la eternidad, donde yo seré tu Miguel Angel y tú mi hermosa Venus, donde esculpiré cada uno de tus bordes, cada escaño de tu figura divina, con cincel de presente coral y roca que perdura en el pastizal... No nos convirtamos en anécdota que fue y no se supo más de ellos. Seamos una coreografía de almas que danzan al compás de una sola vida, de un solo momento desbordado eternamente... En tu vida que es la mía.
... Me quedo con tu presente, no sé quien está contigo, si estás en mi corazón vigente y en mis pensamientos siempre. Entonces te quedas sin ti misma. Te llevas mis manos para tocarte siempre, para acariciarte el alma, para espantar tu tristeza y convertirla de golpe en cielo. Me quedo con tus caracoles en mi bolso, los conservo con mi vida, cual cruzado defiende su creencia. Me quedo con el vocifero sonido que haces tu sola en tus momentos de abstracción sin sentido. Te llevas mi cara lavada con tu aura, y un concierto de peces de mi mar muerto. Me quedo con tus sentimientos alegres y melancólicos, con tu sentido de moral y honestidad. Con la comunión que haces con la palabra amor...
Te regalo un Quijote y un molino... Y un rebaño de besos que dan frío...
Héctor Eduardo.
Tuesday, January 05, 2016
Una Ausencia Larga.
El miedo de perderte me sofoca los sentidos... Es tan corto el amor y es tan largo el olvido... En cada segundo de ti, pierdo más de mi, de mis razones, de mis antes, de mis pasajes diarios, vividos en cada centímetro esperando de nuevo tu llegada... Tú no lo sabes, pero yo te sabía, así, cual eres, idéntica; perfecta, dicharrachera, cariñosa, agradable, tierna, sagaz, intelectual, romántica, sensible, frágil, astuta, firme, tan mujer... Solo aguardaba el anuncio de tu llegada, y resulta que es el anuncio de tu partida.
Tu ausencia será larga, casi como eternidad... Muere mi alma de saberte aun más lejos de mi, porque este capítulo es el comienzo de la saga, es el primer párrafo de nuestra historia... Apenas me entero, existe un acta de defunción, marcado con el ocho, en cada enero esté donde esté queda estampado como sello sanguíneo y mortal... Sello de agua de nuestra extinción.
Hecho añicos, guiñapo articulado, un ser carente de vida, devastado me quedo de saberte en ausencia, desesperado y de cara a la pared, sin articular palabra, con el corazón destruido y sin saber a dónde ir... Sin saber si yo podré existir...
Por si más tarde, te gana el corazón, por si algún día descubres, que yo te hago bien... Espera por favor... Sufro un ataque de fe.
Héctor Eduardo.
Tu ausencia será larga, casi como eternidad... Muere mi alma de saberte aun más lejos de mi, porque este capítulo es el comienzo de la saga, es el primer párrafo de nuestra historia... Apenas me entero, existe un acta de defunción, marcado con el ocho, en cada enero esté donde esté queda estampado como sello sanguíneo y mortal... Sello de agua de nuestra extinción.
Hecho añicos, guiñapo articulado, un ser carente de vida, devastado me quedo de saberte en ausencia, desesperado y de cara a la pared, sin articular palabra, con el corazón destruido y sin saber a dónde ir... Sin saber si yo podré existir...
Por si más tarde, te gana el corazón, por si algún día descubres, que yo te hago bien... Espera por favor... Sufro un ataque de fe.
Héctor Eduardo.
Monday, January 04, 2016
Mi Corazón te Pertenece...
Sensación de alivio... Luz tenue de esperanza, acantilado de emociones y peñasco de la fe, con lluvia de vida y vientos de una historia que apenas comienza su primeras líneas, sus infinitos versos y en todos ellos tú. Ese es el sentido bien direccionado de tu reacción de celos, de tu reclamo disfrazado de razonamiento, de tu posible angustia por no saberme... Así es, ya no lo pudiste disimular y me encant !Me arrebato de alegría y emoción¡ No atracaste tu instinto que ya te dicta a leves redobles del corazón, un poquito de la sintonía en la que me encuentro yo, y eso te hace mirarme de reojo y seguir disimulando, como si no pasara nada... Pero he pasado yo!
"...Si me da una asfixia, es que al aire renuncié... Todo lo que hago, es amarte a ti mujer"
Yo te hago bien, pero tu me haces aun mejor, santificamos el ideal de una pareja, como la estrella y el sol, en donde ambos somos abstractos, en donde ambos danzamos en la misma balada, y en apariencia somos distintos, pero en el alma somos uno los dos... Estoy viendo esa vida a tus píes, ese silencio tuyo que armoniza mis sentidos y el berrinche tierno de mujer. Los dos solos para el mundo, los dos unidos en invierno y de la mano en primavera, los dos riendo nuestras penas y llorando por tanta alegría... Y que todos nos reconozcan, y que todos se enteren y que todos sientan nuestra singular sincronía.
"Sumérgeme en tu piel, que el vértigo me hace bien..."
En cada paso que pienso tu nombre, en cada susurro que vuelca a mi mente el recuerdo del sabor de tus labios y la sensualidad de tu cuello, vacilo si me encuentro vivo o ya camino en el cielo; cortando rosas de tu jardín y sabiendo que por fin, después de tanta agonía te encontré... Es un deleite el itinerario de tu boca, y coordinar la imperfección de tu lápiz labial, que encalla antes de su destino, en la comisura, hasta la perfección de tus tersas mejillas, seduciendo el arco de tu sensual cintura, tus colinas donde me pierdo, la efervescencia sedosa de la cascada de tus cabellos, hasta culminar en el monte llano de mis anhelos.
"De tu Mar de sentimientos me has inundado... Y la vida me has escrito".
Mientras escribo estos adagios a tu amor, concluyo que siempre me tendrás para enamorarte día a día, hacerte mi reina y yo tu rey sin trono, construyendo un castillo con el imperio de tu hermosura, aduciendo tus curvas de Sirena y probando las mieles de tu fuente... Oh, confieso euforia por ti, confieso sed de ti, de tus caricias; me he impregnado de tu polen y cada movimiento de mis sentimientos, vas implícita desde la M de tu inicial, hasta la Z de tu segundo apellido... Pasando por el interior de tu corazón.
"Me robé de tu playa unos corales, y algo de tu agua para no secarme"...
Héctor Eduardo
"...Si me da una asfixia, es que al aire renuncié... Todo lo que hago, es amarte a ti mujer"
Yo te hago bien, pero tu me haces aun mejor, santificamos el ideal de una pareja, como la estrella y el sol, en donde ambos somos abstractos, en donde ambos danzamos en la misma balada, y en apariencia somos distintos, pero en el alma somos uno los dos... Estoy viendo esa vida a tus píes, ese silencio tuyo que armoniza mis sentidos y el berrinche tierno de mujer. Los dos solos para el mundo, los dos unidos en invierno y de la mano en primavera, los dos riendo nuestras penas y llorando por tanta alegría... Y que todos nos reconozcan, y que todos se enteren y que todos sientan nuestra singular sincronía.
"Sumérgeme en tu piel, que el vértigo me hace bien..."
En cada paso que pienso tu nombre, en cada susurro que vuelca a mi mente el recuerdo del sabor de tus labios y la sensualidad de tu cuello, vacilo si me encuentro vivo o ya camino en el cielo; cortando rosas de tu jardín y sabiendo que por fin, después de tanta agonía te encontré... Es un deleite el itinerario de tu boca, y coordinar la imperfección de tu lápiz labial, que encalla antes de su destino, en la comisura, hasta la perfección de tus tersas mejillas, seduciendo el arco de tu sensual cintura, tus colinas donde me pierdo, la efervescencia sedosa de la cascada de tus cabellos, hasta culminar en el monte llano de mis anhelos.
"De tu Mar de sentimientos me has inundado... Y la vida me has escrito".
Mientras escribo estos adagios a tu amor, concluyo que siempre me tendrás para enamorarte día a día, hacerte mi reina y yo tu rey sin trono, construyendo un castillo con el imperio de tu hermosura, aduciendo tus curvas de Sirena y probando las mieles de tu fuente... Oh, confieso euforia por ti, confieso sed de ti, de tus caricias; me he impregnado de tu polen y cada movimiento de mis sentimientos, vas implícita desde la M de tu inicial, hasta la Z de tu segundo apellido... Pasando por el interior de tu corazón.
"Me robé de tu playa unos corales, y algo de tu agua para no secarme"...
Héctor Eduardo
Sunday, January 03, 2016
Repertorio de tu Enamorado, sin Valor Para Recitar su Urgencia de ti...
Domingo a temprana hora... No existe el frío si te tengo en mis pensamientos, no existe el desvelo cuando sueño contigo, no existe el desamor, porque de algún modo te sé, en este mundo...
He tomado tu lugar, reído y llorado como tú, he adivinado tus sentimientos... Sigo triste, graduado con buen promedio y post grado en la tristeza, porque no me ubico en el radar de ellos...
Quisiera tu permiso para surcarte el alma, como si fuera el mar y morderte la nariz, como mordiendo a la luna por la mitad...
Quiero dejar en claro que donde terminan tus labios... Comienzan los míos.
Repito una y otra vez aquel nuestro último beso, un beso mudo que se nos resbaló del colchón... Es trillado, pero odio cuando interrumpen los mejores momentos de la vida, odio cuando interrumpen mis nostalgias en ti.
Deseo tu calor, el frío de tus píes, la tibieza de tus muslos y probar una vez más el suave y delicioso néctar de tu interior.. Apenas despierto y me doy cuenta que todo fue como un lejano sueño.
Rómpeme los labios con tus besos... Ven y cúrame las distancias.
Boca a boca te doy un respiro... Tu te llevas mi aliento y yo me gano la vida...
Deseo acariciar tus angustias y convertírtelas en cielo...
La costa de tu océano soy yo...
He sacado un amparo ante el Señor, este me permite estar en tu corazón y en tus pensamientos, necesitas usarlo, porque muerto estoy sin tus sentimientos...
Pienso encontrarme casualmente mañana por la mañana con el mejor de los adagios, provocando la casualidad de verte y escucharte, de respirarte y contemplarte... Vamos al mismo encuentro.
La vida es un ratito apenas y tu eres la eternidad...
Resumiendo... Estoy enamorado de ti, de tu persona, de tu astucia y humanidad, de tu físico hermoso y el brillo de tus ojos, de tu chichón estacionado en tu frente, tu manto castaño que cubre tu aura y tu sonrisa de sirena. Ilusionado por tu belleza y odiando tus ausencias en mi respirar... Mar...
Héctor Eduardo
Cuando Nacen Amores
Cuando nacen amores
una aureola nos cubre
nos llenamos de sueños
cuando llegan las luces
del color que buscamos
somos una pradera
Cuando nacen amores
los amores...
Somos como los niños
que de nada lloramos
Somos unos felinos
que buscamos el roce
la mirada y el mimo
de la mano del amo
Cuando nacen amores
los amores...
Una emoción como ninguna
nos justifica ante la vida....
Amor del mío
intenso y puro
Siento que vivo
cuando te miro respiro
Amor eterno
dame una excusa
para amarte otra vez
Amor del mío.....incalculable
Puedo morir....
si estoy muriendo contigo
Amor del mío...
ámame ahora
que acaba de empezar la canción
Cuando nacen amores
somos seres de veras
y la gente que pasa
nos arroja las flores
y miramos al cielo
porque el cielo es pequeño
Cuando nacen amores
los amores...
El universo esta en la cama
y las palabras son la luna
Amor del mío... ámame ahora
que va a terminar nuestra canción
He tomado tu lugar, reído y llorado como tú, he adivinado tus sentimientos... Sigo triste, graduado con buen promedio y post grado en la tristeza, porque no me ubico en el radar de ellos...
Quisiera tu permiso para surcarte el alma, como si fuera el mar y morderte la nariz, como mordiendo a la luna por la mitad...
Quiero dejar en claro que donde terminan tus labios... Comienzan los míos.
Repito una y otra vez aquel nuestro último beso, un beso mudo que se nos resbaló del colchón... Es trillado, pero odio cuando interrumpen los mejores momentos de la vida, odio cuando interrumpen mis nostalgias en ti.
Deseo tu calor, el frío de tus píes, la tibieza de tus muslos y probar una vez más el suave y delicioso néctar de tu interior.. Apenas despierto y me doy cuenta que todo fue como un lejano sueño.
Rómpeme los labios con tus besos... Ven y cúrame las distancias.
Boca a boca te doy un respiro... Tu te llevas mi aliento y yo me gano la vida...
Deseo acariciar tus angustias y convertírtelas en cielo...
La costa de tu océano soy yo...
He sacado un amparo ante el Señor, este me permite estar en tu corazón y en tus pensamientos, necesitas usarlo, porque muerto estoy sin tus sentimientos...
Pienso encontrarme casualmente mañana por la mañana con el mejor de los adagios, provocando la casualidad de verte y escucharte, de respirarte y contemplarte... Vamos al mismo encuentro.
La vida es un ratito apenas y tu eres la eternidad...
Resumiendo... Estoy enamorado de ti, de tu persona, de tu astucia y humanidad, de tu físico hermoso y el brillo de tus ojos, de tu chichón estacionado en tu frente, tu manto castaño que cubre tu aura y tu sonrisa de sirena. Ilusionado por tu belleza y odiando tus ausencias en mi respirar... Mar...
Héctor Eduardo
Cuando Nacen Amores
Cuando nacen amores
una aureola nos cubre
nos llenamos de sueños
cuando llegan las luces
del color que buscamos
somos una pradera
Cuando nacen amores
los amores...
Somos como los niños
que de nada lloramos
Somos unos felinos
que buscamos el roce
la mirada y el mimo
de la mano del amo
Cuando nacen amores
los amores...
Una emoción como ninguna
nos justifica ante la vida....
Amor del mío
intenso y puro
Siento que vivo
cuando te miro respiro
Amor eterno
dame una excusa
para amarte otra vez
Amor del mío.....incalculable
Puedo morir....
si estoy muriendo contigo
Amor del mío...
ámame ahora
que acaba de empezar la canción
Cuando nacen amores
somos seres de veras
y la gente que pasa
nos arroja las flores
y miramos al cielo
porque el cielo es pequeño
Cuando nacen amores
los amores...
El universo esta en la cama
y las palabras son la luna
Amor del mío... ámame ahora
que va a terminar nuestra canción
Saturday, January 02, 2016
Un Error...
Y le has llamado error... Cuando en mis versos y prosas, en mis ensayos y narrativas es lo más completo que he conjugado. Cuando con solo recordar tu agitada respiración y tu voz repitiendo mi nombre una y otra vez, vuelca mi corazón a ritmos antes no imaginados.
Y si, quizás aciertes con la sentencia, quizás sea todo parte de un error, de un exacto error que precisó tiempo, sabiduría nula y muchas horas posteriores en rehabilitación. Un error cuyo mayor crimen capital fue el comienzo de un amor, que en su flujo inverso no tiene rumbo definido, sino más allá, hacía la nada. Error que clama por mi sensatez a cada segundo, a cada paso que doy, en cada voltear al cielo y ver las estrellas, y de forma automática traer a mi mente tu desnudez, sin duda la más bella.
De los errores, el mayor, sin duda, es la idea tuya de creer que solo soy un espectador, un aficionado detrás de la grada viviendo el circense espectáculo de mis desventuras, cual comedia vida, cual bufón de las palabras y verdugo de los actos. Soy más que eso, soy quien se eleva más fuerte que todos en tu costado, soy quien se magnifica como un inmortal cuando dices mi nombre, soy quien ha probado la eternidad cuando has correspondido mis besos y has mordido los labios míos una y otra vez en la total embriaguez de la pasión y el corazón... Soy quien encomendado a tu felicidad, dispuesto estoy de esperar hasta que el halo de luz que ilumine tu no ser, tu subconsciente, te quite la venda y abra tus sentimientos eternos... Soy quien se ha enamorado eternamente de ti, Mar.
Héctor Eduardo.
Y si, quizás aciertes con la sentencia, quizás sea todo parte de un error, de un exacto error que precisó tiempo, sabiduría nula y muchas horas posteriores en rehabilitación. Un error cuyo mayor crimen capital fue el comienzo de un amor, que en su flujo inverso no tiene rumbo definido, sino más allá, hacía la nada. Error que clama por mi sensatez a cada segundo, a cada paso que doy, en cada voltear al cielo y ver las estrellas, y de forma automática traer a mi mente tu desnudez, sin duda la más bella.
De los errores, el mayor, sin duda, es la idea tuya de creer que solo soy un espectador, un aficionado detrás de la grada viviendo el circense espectáculo de mis desventuras, cual comedia vida, cual bufón de las palabras y verdugo de los actos. Soy más que eso, soy quien se eleva más fuerte que todos en tu costado, soy quien se magnifica como un inmortal cuando dices mi nombre, soy quien ha probado la eternidad cuando has correspondido mis besos y has mordido los labios míos una y otra vez en la total embriaguez de la pasión y el corazón... Soy quien encomendado a tu felicidad, dispuesto estoy de esperar hasta que el halo de luz que ilumine tu no ser, tu subconsciente, te quite la venda y abra tus sentimientos eternos... Soy quien se ha enamorado eternamente de ti, Mar.
Héctor Eduardo.
Friday, January 01, 2016
Acrónimo de Vida
En medio de la mañana helada... Tengo tanto que decirte, tanto de mi para contarte. Tanto en mis adentros que es sinfónico lo que tengo para seducir los sentidos que en ti palpitan.
Leo en tus ojos y en tu corazón, la línea perpetua de la eternidad, el brillo de vivir en la luz y en la deidad... Me doy baños de pureza en tu aura y el vapor en el espejo dibuja a cada bocanada tu nombre, tu hermoso nombre:
Miles de años clamando la profecía de tenerte,
Apenas llegas a mi vida,
Restando males y maximizando la dicha
Celestial que surge del frondoso
Intenso surcar, menguando el desazón y
Aclarando el horizonte, y el corazón.
Gano a la doncella de una fábula en ti,
Uniendo nuestros lazos y fibras febriles,
Atando tus apellidos al guajiro mío,
Dando soplidos de tu belleza y sensualidad
Acercando tu fe a mi conciencia
Licenciándonos en dicha con felicidad,
Unión de cuerpos, historias y suspiros
Pensando en nada, y haciendo el amor,
Entre tus brazos siempre deseo estar!
Héctor Eduardo
Leo en tus ojos y en tu corazón, la línea perpetua de la eternidad, el brillo de vivir en la luz y en la deidad... Me doy baños de pureza en tu aura y el vapor en el espejo dibuja a cada bocanada tu nombre, tu hermoso nombre:
Miles de años clamando la profecía de tenerte,
Apenas llegas a mi vida,
Restando males y maximizando la dicha
Celestial que surge del frondoso
Intenso surcar, menguando el desazón y
Aclarando el horizonte, y el corazón.
Gano a la doncella de una fábula en ti,
Uniendo nuestros lazos y fibras febriles,
Atando tus apellidos al guajiro mío,
Dando soplidos de tu belleza y sensualidad
Acercando tu fe a mi conciencia
Licenciándonos en dicha con felicidad,
Unión de cuerpos, historias y suspiros
Pensando en nada, y haciendo el amor,
Entre tus brazos siempre deseo estar!
Héctor Eduardo
Thursday, December 31, 2015
Wednesday, December 30, 2015
De una de la tarde en adelante...
Y me encuentro en la gran marejada de inspiración, de la luz que me ilumina, esos tus ojos chiquititos. Con una sed insaciable de ti, con un dolor de piel por no rozar mas tu piel y con pleno conocimiento de saber que tu y yo nos hacemos bien.
De tu aire e inmenso Mar quiero vivir, porque al resto del oxígeno renuncié, es por ello la asfixia de mi existir, la asfixia de no tener tu voz de una de la tarde en adelante, y sin duda aun guardo de tus minutos para explorarte.
Porque por más que remojo tus huellas de mi, no se me quitan, por más que perfumo tu aroma, te tengo perpetua en mi anatomía, y por más que quiero no conservarte en mis pensamientos para no tenerte en mente... Siempre estás en mi nublada razón, tu ya aquí, presente, y solo dame una justificación para comenzar a amarte cuerpo a cuerpo y mente a mente.
Héctor Eduardo
Otro plagio que te dedico de corazón Mar.
Cruzaré los montes,
los ríos, los valles
por irte a encontrar
salvaría tormentas, ciclones, dragones
sin exagerar
por poder mirarme en tus ojos bonitos
y vivir la gloria de estar a tu lado
porque en mi ya siento que te necesito
que me he enamorado
por poder mirarme en tus ojos bonitos
y vivir la gloria de estar a tu lado
porque en mi ya siento que te necesito
eso y mas haré.
Por asegurar la sonrisa de tu alma
buscando equidad
yo podría empeñar lo más caro
que tengo que es mi libertad
y seria un honor hay amor ser tu esclavo
seria tu juguete por mi voluntad
y si un día glorioso en tus brazos acabo
que felicidad
si seria un honor hay amor ser tu esclavo
seria tu juguete por mi voluntad
y si un día glorioso en tus brazos acabo
que felicidad.
De tu aire e inmenso Mar quiero vivir, porque al resto del oxígeno renuncié, es por ello la asfixia de mi existir, la asfixia de no tener tu voz de una de la tarde en adelante, y sin duda aun guardo de tus minutos para explorarte.
Porque por más que remojo tus huellas de mi, no se me quitan, por más que perfumo tu aroma, te tengo perpetua en mi anatomía, y por más que quiero no conservarte en mis pensamientos para no tenerte en mente... Siempre estás en mi nublada razón, tu ya aquí, presente, y solo dame una justificación para comenzar a amarte cuerpo a cuerpo y mente a mente.
Héctor Eduardo
Otro plagio que te dedico de corazón Mar.
Cruzaré los montes,
los ríos, los valles
por irte a encontrar
salvaría tormentas, ciclones, dragones
sin exagerar
por poder mirarme en tus ojos bonitos
y vivir la gloria de estar a tu lado
porque en mi ya siento que te necesito
que me he enamorado
por poder mirarme en tus ojos bonitos
y vivir la gloria de estar a tu lado
porque en mi ya siento que te necesito
eso y mas haré.
Por asegurar la sonrisa de tu alma
buscando equidad
yo podría empeñar lo más caro
que tengo que es mi libertad
y seria un honor hay amor ser tu esclavo
seria tu juguete por mi voluntad
y si un día glorioso en tus brazos acabo
que felicidad
si seria un honor hay amor ser tu esclavo
seria tu juguete por mi voluntad
y si un día glorioso en tus brazos acabo
que felicidad.
Tuesday, December 29, 2015
Y estoy a tu Lado...
Disfrutando cada segundo de tu presencia, atestigüando tus gloríficas facciones, tu sonrisa mágica que me tiene disperso entre múltiples realidades, con la inagotable sed de volver a aderezar mis labios en tus pechos, tan hermosos, tan finos pechos, y escuchando tus susurros de las notas musicales de un anuncio del alma que nos ayuda a reservarnos en esta tensa calma
Cada risa tuya, cada enojo tuyo y cada roce accidental y "casual", me dan la vida, me vuelven al cielo que a tu lado toqué, para acomodarnos lado a lado, cuerpo a cuerpo siempre, arañando nubes al compás del movimiento de tus caderas, mientras toco cada una de las estrellas de tu cuerpo, mientras acaricio con mi corazón la melódica fibra de tu voz y el contorno de tu cintura se amolda al tamaño de mis brazos, apretando tu espituralidad y corazón con fuerza, hacía mi... Como aquella nuestra vez.
Soy tan feliz que estoy deprimido por el temor de que ya no me sepas más, porque tengo la incertidumbre fúnebre de saber si fui y ya no seré. Porque con ver mi reflejo en los cristales de tus bellos ojos me basta para diez vidas, pero saberme efímero me vuelve salvaje de las letras, inarticulando dilemas sin sentido. Soy tan feliz por tomar una y otra vez tus sedosas manos, al compás de nuestros secretos en los que somos cómplices del cariño y profetas de lo que nace. Soy tan feliz que siento que vivo en tus diecinueve noviembres y en cada uno te traslado hasta mis septiembres. Soy tan feliz por saberme a tu lado, poco a poco Mar y gradualmente que la misma sintonía de esta sinfonía te coronará como la reina de mi vida.
Héctor Eduardo
P. D. Si te miras al espejo y ves que estoy detrás, es solo mi deseo viajando a donde estás.
Monday, December 28, 2015
Tu Cara.
Contento, pero sumergido en tristeza... Conceptos contrarios, afines a mi contraria realidad, porque por un lado, te siento, te palpo, te rozo y tu aroma alcanza mis sentidos, pero estás más lejos que nunca de mi, de mis caricias, de mis palabras para enamorarte, así como tus labios de los míos... Oh, juro por Dios que jamás nadie me había besado así, con esa pasión, con ese deseo y ese arrebato que te hace tan especial, tan reina, tan mujer!
Cuánto daría por gritarle al mundo entero mis silencios! Cuánto daría por tomarte de la mano sin miedos y con vigoroso amor. Cuánto daría por acompañar tu camino en la vida, y que guiaras el milagro de tu llegada, llegando a mi, y yo para ti, como almas gemelas que siempre existieron y hoy apenas decidimos encontrarnos... La vida puede ser así Mar!
Tanto tengo que agradecerte, tanto tengo que decirte, tanto tengo que contarte: Contarte que por acercarte a mi, cuando creí que me mantendrías a la distancia me has convertido en el duende de tus emociones, en el arqueólogo de tus misterios; decirte que tengo sentimientos de amor por ti, a estas alturas, es razonar, un sentimiento que ya está escrito en el libro de nuestros recuerdos... Estoy cierto, ya eres mi persona amada; que si decidí mi destino y cambiar mi rumbo, fue para estar atento a ti, pensado en ti y calculado cada instante del universo, cada partícula de polvo en el aire de tu libertad, para cuando tengas un espacio para mi, darte mi vida en bandeja de amor, del corazón.
Nuestras almas desnudas bailaron en la alcoba,... Te tomé varías veces entre mis brazos, te hice mía como musa y yo tu Corintio, embelesado por tu agitada y rítmica respiración, por cada poro tuyo que llevé a mis labios y por cada momento que nuestras miradas asomaron un dejo de picardía, mezclado con genuino amor y un próximo y mal habido olvido... Una probada de nosotros la efímera eternidad.
Héctor Eduardo
Cuánto daría por gritarle al mundo entero mis silencios! Cuánto daría por tomarte de la mano sin miedos y con vigoroso amor. Cuánto daría por acompañar tu camino en la vida, y que guiaras el milagro de tu llegada, llegando a mi, y yo para ti, como almas gemelas que siempre existieron y hoy apenas decidimos encontrarnos... La vida puede ser así Mar!
Tanto tengo que agradecerte, tanto tengo que decirte, tanto tengo que contarte: Contarte que por acercarte a mi, cuando creí que me mantendrías a la distancia me has convertido en el duende de tus emociones, en el arqueólogo de tus misterios; decirte que tengo sentimientos de amor por ti, a estas alturas, es razonar, un sentimiento que ya está escrito en el libro de nuestros recuerdos... Estoy cierto, ya eres mi persona amada; que si decidí mi destino y cambiar mi rumbo, fue para estar atento a ti, pensado en ti y calculado cada instante del universo, cada partícula de polvo en el aire de tu libertad, para cuando tengas un espacio para mi, darte mi vida en bandeja de amor, del corazón.
Nuestras almas desnudas bailaron en la alcoba,... Te tomé varías veces entre mis brazos, te hice mía como musa y yo tu Corintio, embelesado por tu agitada y rítmica respiración, por cada poro tuyo que llevé a mis labios y por cada momento que nuestras miradas asomaron un dejo de picardía, mezclado con genuino amor y un próximo y mal habido olvido... Una probada de nosotros la efímera eternidad.
Héctor Eduardo
Sunday, December 27, 2015
En una mañana helada!
Se Abre la Ventana.
Una mañana distinta, con los loros en su viejo mango, continuando su eterno recital de amor, con un frío abrasante que no supera el lento palpitar de mi existir, con los dedos fríos de tanto que retrocedo mis líneas, y con tanto dolor de la incertidumbre de ti.
He superado mis temores, he rebasado mis miedos, pues en tu ausencia me encargué de ausentarme por completo y el resultado es que tengo libertad de movimiento, libertad de acudir a ti y poder conquistar tu corazón. Pues he abierto mi corazón en palabras de noble verdad, pero triste realidad, y el resultado es ya no tener solo un costado de mi cama.
El distanciamiento ya era inevitable, como inevitable fueron los momentos bellos, los momentos que trazaron la historia de un par de vidas que poco a poco mengüaron su fuerza y se drenaron por completo. En agradecimiento pleno quedo, por tanto amor que llevo y conservo en el pecho; ¡Peor que no saber si amas, es amar pero no a quien debes hacerlo!
Y por eso te escribo de nuevo, para que conozcas mi libertad, mi camino llano hacía ti, que cuando me digas y me pidas yo te alcance y puedas abrazarme, me permitas enamorarte, que contrario a lo que parezca, en esta etapa de ausencias, tengo ilusiones en estar los dos alguna vez, cual quimera alucinación de fábula de novela, por comenzar lo más bello en los planes de Dios.
Este martes 22 fue bendito, este martes 22, fue el mejor, este martes 22... te conocí M.
La Soledad
Bienvenida seas, hace mucho que ya te esperaba entrar por la puerta,
desazón, tal vez, pero lo que es seguro es que de ti me prenderé,
y tú me ayudarás en cada paso de mi existencia, pues mi alma luce casi muerta,
y mi corazón congela al espíritu sabiendo que pronto volveré.
Oh Soledad, hace mucho que temía tu presencia
y hace poco me ilusionaba tu ausencia,
pero hoy, con la tenue luz que entra por la cornisa,
tengo la certeza de que eres lo mejor para cerrar las heridas,
y por fin saber que tú realmente eres... El amor de mi vida.
Héctor Eduardo.
Saturday, December 26, 2015
Volviendo a las Adicciones
Todo cambió por completo.
No entiendo cómo no dejo de pensarte, de soñarte, de ilusionarme. Y heme aquí, reencontrando vicios que consideraba superados, hábitos que solo nos asfixian el corazón, porque son la consecuencia de lo que es inalcanzable, de lo que es para nunca, todo por un pre juicio o encontrarnos en el momento y lugar no adecuados.
¿Dime cómo le hago para volver a ser el mismo que era antes del martes, antes de ti? Si en cada instante que preciso, te veo y te vislumbro, si logré sobrevivir sin ti tantos años, y a tan solo unos segundos, minutos de tu ausencia siento que muero de pena, de dolor que tengo que disimular. ¿Cómo te supero en mi vida? Si eres el sueño más grande que se puede aspirar, la chispa que da la vida y la luz que allana mis sentidos...
Y mientras tanto, escribo y escribo, para mitigar cada segundo de tu obsesiva presencia en mi pecho y drenar aunque sea a un mundo alterno lo que hoy siento por ti:
Una Carta del Corazón
Hola ¿Cómo estás?, yo, apenas sobrevivo a la época post M (la inicial de tu nombre)... Y me carcomo mecánicamente por la idiota falta de previsión a ti, pues confesándolo entre nos, yo sabía que te encontraría, solo que no tuve la paciencia de esperarte. Cumplo mi palabra, aun con el corazón desgarrado, de mantener una distancia de ti, aunque sufriré en silencio por verte a lo lejos sonreír, distante de ti; más debo confesar que no he pasado prueba más difícil en mi vida, que ésta.
Seamos francos, esa noche algo cambió para los dos, nos transformamos, nos quitamos máscaras, hicimos el amor con palabras, recorrí tu nombre por completo una y otra vez con caricias, gozamos de la genuina pasión de dos seres que se atraen, y contamos con cada segundo, minuto a minuto el uno para el otro; un campo de batalla donde resulté perdedor, porque yo te conocí el corazón, conocí a la verdadera y auténtica M., y me enamoró, y me cautivó, y me surcó, como una tabla en medio del océano, como oxígeno a mi asfixiada vida... Un terremoto a la ya desvencijada existencia mía.
Sacudiste mi inerte inspiración, y sé que también removí sentimientos en ti, pues a palabras tuyas "Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad" y me confesaste emociones, sentimientos y realidades, y siendo sinceros, no estabas fuera de tus cabales, así como yo no estuve dentro de los míos.
Lamentaré que me pidas algo tan difícil, como ausentar mi nombre de tus hermosos labios, ahuyentar el sonido de tu voz en mis oídos, perderme la luz de tus ojos, reflejando a los míos... Y no quiero que sea así, quisiera luchar por esta utopía que te conjuga en mi corazón, que por más que neguemos con palabras, ambos sabemos que no fue solo un concierto de besos y caricias, hubo conexión con sentido, enamoramiento mutuo, química con desenfreno y deseo con mesura, como la mesura de quien se sabe con un futuro, aunque no fueran más de dos horas que nos aguardaran. Y me desespero!, y grito y me ausento, porque desde ti, ya no soy, porque me siento sin sangre y a la vez la siento fluir por vez primera en lustros, por el vacío que hay en el espacio que ocupaba mi corazón que hoy late de nuevo, y muere con tu ausencia...
Siempre que me veas pasar, seré un ser carente de ilusiones, de sueños, de un futuro... De ti.
Cambio todo lo que soy y lo que tengo, mi pasado y mi presente, mis historias y mis acciones, mis carencias y mis desilusiones, mis alegrías y mis versos, por tí... Siempre estaré para ti, porque ya rompiste esquemas en mi vida, yo espero, algún día, romper los esquemas y moldes de la tuya...
Quien se redescubrió, gracias a ti.
Héctor Eduardo
P. D. Si me notas, perdida la mirada, es que ahora, te miro con el alma... No tengas miedo de marcar la diferencia!
No entiendo cómo no dejo de pensarte, de soñarte, de ilusionarme. Y heme aquí, reencontrando vicios que consideraba superados, hábitos que solo nos asfixian el corazón, porque son la consecuencia de lo que es inalcanzable, de lo que es para nunca, todo por un pre juicio o encontrarnos en el momento y lugar no adecuados.
¿Dime cómo le hago para volver a ser el mismo que era antes del martes, antes de ti? Si en cada instante que preciso, te veo y te vislumbro, si logré sobrevivir sin ti tantos años, y a tan solo unos segundos, minutos de tu ausencia siento que muero de pena, de dolor que tengo que disimular. ¿Cómo te supero en mi vida? Si eres el sueño más grande que se puede aspirar, la chispa que da la vida y la luz que allana mis sentidos...
Y mientras tanto, escribo y escribo, para mitigar cada segundo de tu obsesiva presencia en mi pecho y drenar aunque sea a un mundo alterno lo que hoy siento por ti:
Una Carta del Corazón
Hola ¿Cómo estás?, yo, apenas sobrevivo a la época post M (la inicial de tu nombre)... Y me carcomo mecánicamente por la idiota falta de previsión a ti, pues confesándolo entre nos, yo sabía que te encontraría, solo que no tuve la paciencia de esperarte. Cumplo mi palabra, aun con el corazón desgarrado, de mantener una distancia de ti, aunque sufriré en silencio por verte a lo lejos sonreír, distante de ti; más debo confesar que no he pasado prueba más difícil en mi vida, que ésta.
Seamos francos, esa noche algo cambió para los dos, nos transformamos, nos quitamos máscaras, hicimos el amor con palabras, recorrí tu nombre por completo una y otra vez con caricias, gozamos de la genuina pasión de dos seres que se atraen, y contamos con cada segundo, minuto a minuto el uno para el otro; un campo de batalla donde resulté perdedor, porque yo te conocí el corazón, conocí a la verdadera y auténtica M., y me enamoró, y me cautivó, y me surcó, como una tabla en medio del océano, como oxígeno a mi asfixiada vida... Un terremoto a la ya desvencijada existencia mía.
Sacudiste mi inerte inspiración, y sé que también removí sentimientos en ti, pues a palabras tuyas "Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad" y me confesaste emociones, sentimientos y realidades, y siendo sinceros, no estabas fuera de tus cabales, así como yo no estuve dentro de los míos.
Lamentaré que me pidas algo tan difícil, como ausentar mi nombre de tus hermosos labios, ahuyentar el sonido de tu voz en mis oídos, perderme la luz de tus ojos, reflejando a los míos... Y no quiero que sea así, quisiera luchar por esta utopía que te conjuga en mi corazón, que por más que neguemos con palabras, ambos sabemos que no fue solo un concierto de besos y caricias, hubo conexión con sentido, enamoramiento mutuo, química con desenfreno y deseo con mesura, como la mesura de quien se sabe con un futuro, aunque no fueran más de dos horas que nos aguardaran. Y me desespero!, y grito y me ausento, porque desde ti, ya no soy, porque me siento sin sangre y a la vez la siento fluir por vez primera en lustros, por el vacío que hay en el espacio que ocupaba mi corazón que hoy late de nuevo, y muere con tu ausencia...
Siempre que me veas pasar, seré un ser carente de ilusiones, de sueños, de un futuro... De ti.
Cambio todo lo que soy y lo que tengo, mi pasado y mi presente, mis historias y mis acciones, mis carencias y mis desilusiones, mis alegrías y mis versos, por tí... Siempre estaré para ti, porque ya rompiste esquemas en mi vida, yo espero, algún día, romper los esquemas y moldes de la tuya...
Quien se redescubrió, gracias a ti.
Héctor Eduardo
P. D. Si me notas, perdida la mirada, es que ahora, te miro con el alma... No tengas miedo de marcar la diferencia!
Saturday, April 18, 2009
En Vivo.
La Felicidad Derramada...
Observando tu foto, vuelve mi mente a los tiempos aquellos... Que curioso, cuando menos te busco siempre apareces, como señal divina...
... En la diversidad de desiciones que elegimos a lo largo de la vida, minimizamos la importancia de éstas, provocando que no haya precisión y consciencia de la magnitud de las mismas. Dentro de esta baraja, se implican algunas sin tanta relevancia como puede ser el elegir el camino rumbo a la oficina, o el color de vestir. Pero siempre hay una elección que nos cambia la vida, un ápice de verbo que juega con lo mas límpio que pueda existir, un instante preciso que nos guía hacia el norte preciso y nos acomoda en el punto donde precisamente ensayo estas líneas.
En este caso, dos personas totalmente ajenas dentro de la misma, eso vislumbré en tu interior, un error fatidico este señalamiento, un prejuicio lamentable que diluyó lo que realmente pudiera ser, contaminando el escenario que alberga nuestras historias y convirtiendo la dicha en simple anécdota. Pues claro está, que cuantos años han pasado y convertida en toda una dama, vuelvo a encontrarte, iluminante, desaforando mis sentidos, como Sol radiante en primavera, un holocausto a mis tristezas...
Sin embargo lejos estás, con alguien que seguramente ha rebasado mis capacidades y ha oprimido el dardo certero a tu dicha y felicidad... Qué lamento este momento, en donde me percato que mi alegría lleva tu firma y mi vida entera es tu aroma que aun llevo impregnado en mi gabardina... Qué patético deambular por las calles con este estigma, con la marca en la frente que desde que te perdí soy un ser inanimado mas, un autómata que salpica la felicidad derramada que no tengo mas.
Héctor Eduardo.
Observando tu foto, vuelve mi mente a los tiempos aquellos... Que curioso, cuando menos te busco siempre apareces, como señal divina...
... En la diversidad de desiciones que elegimos a lo largo de la vida, minimizamos la importancia de éstas, provocando que no haya precisión y consciencia de la magnitud de las mismas. Dentro de esta baraja, se implican algunas sin tanta relevancia como puede ser el elegir el camino rumbo a la oficina, o el color de vestir. Pero siempre hay una elección que nos cambia la vida, un ápice de verbo que juega con lo mas límpio que pueda existir, un instante preciso que nos guía hacia el norte preciso y nos acomoda en el punto donde precisamente ensayo estas líneas.
En este caso, dos personas totalmente ajenas dentro de la misma, eso vislumbré en tu interior, un error fatidico este señalamiento, un prejuicio lamentable que diluyó lo que realmente pudiera ser, contaminando el escenario que alberga nuestras historias y convirtiendo la dicha en simple anécdota. Pues claro está, que cuantos años han pasado y convertida en toda una dama, vuelvo a encontrarte, iluminante, desaforando mis sentidos, como Sol radiante en primavera, un holocausto a mis tristezas...
Sin embargo lejos estás, con alguien que seguramente ha rebasado mis capacidades y ha oprimido el dardo certero a tu dicha y felicidad... Qué lamento este momento, en donde me percato que mi alegría lleva tu firma y mi vida entera es tu aroma que aun llevo impregnado en mi gabardina... Qué patético deambular por las calles con este estigma, con la marca en la frente que desde que te perdí soy un ser inanimado mas, un autómata que salpica la felicidad derramada que no tengo mas.
Héctor Eduardo.
Saturday, April 11, 2009
El Mejor de los Dias
Un 5 de Marzo muy Especial
Después de recoger las piedras sobre la playa… No conté si fueron treinta o cuarenta las que tomamos juntos, solo recuerdo algunas que fueron más discretas que las otras.
Desde temprano cavilé; la excelencia en la vida, el arte de esperarte y que aparezcas, como el clímax del suspenso (debo reconocerlo, hoy en día me parece especial), me tomó de sorpresa durante mi instancia salvaguardando tu llegada. Horas que fueron en realidad minutos, hasta que por fin llegó a mí, tu silueta apareciendo mágicamente tras el marco de la puerta… ¿Has escuchado la expresión "siento que no me falta nada"? Exactamente esa frase rebuscada relata lo que en esos instantes recorría mi pecho, mi mente, mi alma. Pues verte atravesar el umbral hacía tu patio, es la sucursal mas cercana a la dicha completa, es lograr mil historias extraordinarias con tan solo una lapicera de acompañante… Es esperar por ti, y lo magnifico de ello es saber que llegarás…
Un canto modesto, debo reconocerlo, evocando la tradición que marca el partir el trozo de pastel que simboliza el milagro de tu existencia, y con la exhalación que emanaba de mis pulmones, condensaba ilusiones, alegrías, palabras dulces, un roce descuidado con toda la intensión de tallar tus bellas manos con las mías y suspirar a tu lado apagando las velas que no existían, pero encendiendo la llama de la alegría que a tu lado abunda… Departiendo juntos.
Entonces partimos… Salimos sin importar si había rumbo o no, con la consigna de colgar las tensiones del mastil mas alejado de nuestras mentes, llegar al muelle, platicar, discutir, bromear y susurrar, confundir al Mar con Mar y encandilarme con tu resplandor que a mi visión dejó nula… Toda a ti. La lección que me diste, aquella de cómo reconocer qué diferencia existe entre la piedra y la roca, el recuerdo de una amnesia y sobretodo, la esperanza de saberte con la agonía de tu retirada, en claro ascenso al cielo cada que viene esa reminiscencia a mi.
Me doy cuenta que procurar tu alegría con el juego interminable de las piedras fue deleite mutuo, alegría mía; Confesar mi felicidad como producto de tus virtudes fue poético… Mantener la convicción de que hoy en día siento más y mucho más arraigada la emoción de tomar tus manos, como aquellas piedras, y excusarme en el nerviosismo de la emoción, hacen mas que nunca que jamás olvide ese día, que cada mañana despierte con esa noble y bella visión, que le cuente a cualquiera que me lea que ese día… Que ese día, es un 5 de marzo muy especial.
Héctor Eduardo
Después de recoger las piedras sobre la playa… No conté si fueron treinta o cuarenta las que tomamos juntos, solo recuerdo algunas que fueron más discretas que las otras.
Desde temprano cavilé; la excelencia en la vida, el arte de esperarte y que aparezcas, como el clímax del suspenso (debo reconocerlo, hoy en día me parece especial), me tomó de sorpresa durante mi instancia salvaguardando tu llegada. Horas que fueron en realidad minutos, hasta que por fin llegó a mí, tu silueta apareciendo mágicamente tras el marco de la puerta… ¿Has escuchado la expresión "siento que no me falta nada"? Exactamente esa frase rebuscada relata lo que en esos instantes recorría mi pecho, mi mente, mi alma. Pues verte atravesar el umbral hacía tu patio, es la sucursal mas cercana a la dicha completa, es lograr mil historias extraordinarias con tan solo una lapicera de acompañante… Es esperar por ti, y lo magnifico de ello es saber que llegarás…
Un canto modesto, debo reconocerlo, evocando la tradición que marca el partir el trozo de pastel que simboliza el milagro de tu existencia, y con la exhalación que emanaba de mis pulmones, condensaba ilusiones, alegrías, palabras dulces, un roce descuidado con toda la intensión de tallar tus bellas manos con las mías y suspirar a tu lado apagando las velas que no existían, pero encendiendo la llama de la alegría que a tu lado abunda… Departiendo juntos.
Entonces partimos… Salimos sin importar si había rumbo o no, con la consigna de colgar las tensiones del mastil mas alejado de nuestras mentes, llegar al muelle, platicar, discutir, bromear y susurrar, confundir al Mar con Mar y encandilarme con tu resplandor que a mi visión dejó nula… Toda a ti. La lección que me diste, aquella de cómo reconocer qué diferencia existe entre la piedra y la roca, el recuerdo de una amnesia y sobretodo, la esperanza de saberte con la agonía de tu retirada, en claro ascenso al cielo cada que viene esa reminiscencia a mi.
Me doy cuenta que procurar tu alegría con el juego interminable de las piedras fue deleite mutuo, alegría mía; Confesar mi felicidad como producto de tus virtudes fue poético… Mantener la convicción de que hoy en día siento más y mucho más arraigada la emoción de tomar tus manos, como aquellas piedras, y excusarme en el nerviosismo de la emoción, hacen mas que nunca que jamás olvide ese día, que cada mañana despierte con esa noble y bella visión, que le cuente a cualquiera que me lea que ese día… Que ese día, es un 5 de marzo muy especial.
Héctor Eduardo
Del libro de nostalgias
A pocos Segundos de ti...
A través de las distancias… Sé que te encuentras en algún lugar... Sé que la espesa niebla, que me impide saberte, verte y sentirte, está a punto de ceder ante la maravillosa idea de recrearte y saborearte a cada instante, como musa, como guirnalda seduciendo a mi imaginación. Y es que te pienso tanto, que incluso recordarme a mi mismo, hoy en día me es imposible. Imposible atraer a mi memoria un futuro sin que aparezcas, aunque sea por un segundo en él, imposible ahuyentar tu mística sonrisa, cuando vuelco mis recuerdos en ti…
Un día nublado, como en medio de un invierno cualquiera, con aromas que me hacen devolverme a aquellos días, cuando tú y yo junto al mar, con conchas atestiguando la felicidad plena, y causando hoy el desconsuelo de no vivir en ese presente perfecto.
A través de la vida… Se descubren nuevos placeres, nuevos dolores, nuevas alegrías y tristezas, muchos a este cúmulo de sensaciones le llaman experiencias, algunos otros, le llamamos pasajes, estos nos envuelven en mantos que nos impulsan a dedicar líneas de palabras sin sentido, de precarios anhelos que terminan por producir esperanza y desconsuelo...
Esperanza de volver a escuchar tu hermosa y cosmética voz, de saludarte en un beso abrasivo y pasar la cera entera a tu lado…
...Desconsuelo por no tener la certeza de cuántas Lunas Llenas pasarán para que vuelva a suceder. Pero en algún punto del infinito, en alguna distancia que nos recele a ambos, consciente estoy que sonreiré de verme acompañado de tu presencia, de cuajar de perfección al universo entero con tan solo un poquito de tu persona, que aunque siempre rece que son kilómetros y distancias enteras, tú a mi lado perpetuamente estás, que no es existencia divina ni consuelo desesperado lo que te digo, que siempre conforme el tiempo avance, a cada hora, a cada minuto, cada vez estoy mas a pocos segundos de ti.
A través de las distancias… Sé que te encuentras en algún lugar... Sé que la espesa niebla, que me impide saberte, verte y sentirte, está a punto de ceder ante la maravillosa idea de recrearte y saborearte a cada instante, como musa, como guirnalda seduciendo a mi imaginación. Y es que te pienso tanto, que incluso recordarme a mi mismo, hoy en día me es imposible. Imposible atraer a mi memoria un futuro sin que aparezcas, aunque sea por un segundo en él, imposible ahuyentar tu mística sonrisa, cuando vuelco mis recuerdos en ti…
Un día nublado, como en medio de un invierno cualquiera, con aromas que me hacen devolverme a aquellos días, cuando tú y yo junto al mar, con conchas atestiguando la felicidad plena, y causando hoy el desconsuelo de no vivir en ese presente perfecto.
A través de la vida… Se descubren nuevos placeres, nuevos dolores, nuevas alegrías y tristezas, muchos a este cúmulo de sensaciones le llaman experiencias, algunos otros, le llamamos pasajes, estos nos envuelven en mantos que nos impulsan a dedicar líneas de palabras sin sentido, de precarios anhelos que terminan por producir esperanza y desconsuelo...
Esperanza de volver a escuchar tu hermosa y cosmética voz, de saludarte en un beso abrasivo y pasar la cera entera a tu lado…
...Desconsuelo por no tener la certeza de cuántas Lunas Llenas pasarán para que vuelva a suceder. Pero en algún punto del infinito, en alguna distancia que nos recele a ambos, consciente estoy que sonreiré de verme acompañado de tu presencia, de cuajar de perfección al universo entero con tan solo un poquito de tu persona, que aunque siempre rece que son kilómetros y distancias enteras, tú a mi lado perpetuamente estás, que no es existencia divina ni consuelo desesperado lo que te digo, que siempre conforme el tiempo avance, a cada hora, a cada minuto, cada vez estoy mas a pocos segundos de ti.
Libertad de Pensarte
Crónica de un Enamoramiento Anunciado...
A partir de este momento ¿Cómo explicar el suceso de eventos y sentimientos que nos guiaron hasta este momento y que guardo en mi interior? Vuelvo la memoria al miércoles aquel en que entré por la puerta y te vi... Al asecho de la primera de tres ... Las únicas tres, tres horas mancomunando el conocimiento... Bendición de tres vidas a tu lado.
¿Recuerdas mi terquedad por mi desagrado a Doña Bárbara?¿Mi absurdo argumento aquel, del zapato que no entra a la fuerza? A estas alturas de nuestra historia pensarás que es invensión mía, pero hoy siento en mis recuerdos el momento exacto y preciso en que cruzamos miradas... Eras magia y yo estaba a punto de conjugarte.
Varios meses después, tuvimos en común nuestro mutuo dolor... ¡Qué doloroso recuerdo! Pero qué bello también, fue el mejor tema de conversación que pudo existir... Eres mi eterno analgésico a mis males... Esa vez supe de tu pasión por lo natural y de algunas de las muchas aspiraciones que llevas en mente...
Hubo un Stop que fue removido por aquella noche... Aquella bendita ocasión que lleguédilatado a clases y te vi, en estado quedo, como susurrando versos en la mente; Nunca te lo he dicho, pero al verte allí, bacilé en acercarme o continuar mi camino de largo... Opté en tomar la mejor decisión de toda mi historia, llegué a tu lado, fue el momento exacto en que me gané la loteria... Fue el momento cuando realmente te conocí... Platicamos, reímos, te conté de mis conflictos, tú de los tuyos, te dije: "Lo peor que puedes hacer, es mostrar indiferencia, porque cuando hay indiferencia, ya nada importa, todo se ha perdido"... Y seguimos platicando, y platicamos mas, y me di cuenta del hermoso ritmo de tus palabras, cadencioso y pausado, de la exquisita línea humana y divina que marca tu personalidad, de la serenidad con que afrontas a la adversidad y por vez primera... Sentí la agonía de verte marchar.
Cuando dentro de mis penumbras, más y más me hundía, llegaste como mi velo en el basto Mar, te ubiqué recostada boca abajo, en medio de la espesura que marca el pastizal... En tus manos, un computador portatil, tengo presentes en mi mente los galimatías que enfrentabas para encontrarle la curvatura al triángulo de tan amalgamada tecnología ¿Lo recuerdas? Tomé asiento a tu lado y comenzamos a dialogar (Ahora que lo medito bien, qué fortuna, cuántas enumeraciones de distintas circunstancias o secuencias de eventos habrán orillado a la persona que tenía que impartirte la clase a no asistir, fueran los que sean... Fue designio divino), fue la ocasión en que pasó un buen amigo mutuo e hizo mofa por mis frustraciones deportivas, coincidimos en la misma crisis existencial, de nombre Cruz Azul... Me versaste Literatura que, debo confesarlo, aun desconozco, y me allanaste el alma con un comentario que marcó nuestros caminos "Tengo que hacer un cortometraje para pasar el taller de"... No recuerdo que materia. Entonces nuestro Creador, con su infinita sabiduría, arrojó sobre mi mente la mas oportuna de las ideas... Ser tu Foto-Camarografo personal, estar a tu lado siempre que me necesites... Ser tu fiel Escudero por los días y tu eterno Romeo por las Noches, tú mi Julieta rimada con Yuliana... Y te dije, y me escuchaste, te dije que te apoyaría y concertamos una cita para discutirlo... En esa cita conocí a Marlen, mi bella Mar.
Sin darme aires de ser un santo, aquel domingo en la mañana, a mediados de noviembre, conocí a detalle tus mas finos razgos, diluí toda posibilidad de que Dios no existiera, pues cómo podrías estar tú, con semejante majestuosidad, sino fueras concepción divina... Me contaste que tu segundo nombre es Marlen y te adopté en mi corazón con este, pues hoy te digo que tengo el honor de conocer a dos seres excepcionales en ti; a Yuliana y a Marlen, vivo en un nivel por encima de los demás, pues cuando no estoy con una, estoy con otra... Un golpe de estado a la monogamia... Pues te soy infiel contigo misma... Además, no sé si te acuerdes, pero estabas en medio de un tremendo cuadro gripal... Te confesé mi pasión por los tostilocos, te escuché decir por vez primera "Haaay qué rico", al momento de estirar tu cuerpo y recostarte sobre el césped, y después de divagar en el proyecto... fuimos inquilinos de un hambre voraz, tuvimos la brillante idea de las tortillas con queso frío del Calimax... !Sin duda, la comida mala mas buena de mi vida! Y probé un poquito de lo que es estar a tus pies.
Siguió el pseudo corto metraje, una semana después, fue en tu hogar, sin dormir, un cinco de diciembre, rodando y grabando, una y otra vez, nada quedaba, hasta que coincidimos en darle un hasta aquí y proseguimos a la edición... Acuérdate de aquella espera en "El Cañaveral" y mi pregunta: "¿Tienes novio o pretendiente?"
Tú respondiste:"No, qué admirador o pretendiente voy a tener, no que yo sepa".
Repliqué: "Pues en mi considera uno, tu admirador número uno".
Realmente ya estaba en ese punto y desde entonces, perdido, totalmente enamorado de ti...
Llegamos a la tres de octubre, nunca probé una Maruchan tan exquisita, como las de la esquina de la "vivienda" de nuestro célebre editor, y jamás sentí tanto pánico como cuando te atamos y amordazamos finguiendo que tú eras la protagonista que destilaba horror y miedo, o la interminable espera sentados en la puerta, esperando al "genio de la lámpara", que se dignara en hacer acto de presencia... Y lo mejor de todo, que al momento de regresar, me atreví por vez primera a invitarte a salir, particularmente al cine... Dias antes se acababa de dar la inauguración de lo que a la fecha es, nuestro centro personal, la Macro Plaza, cuántas anécdotas hemos vivido y viviremos en ese recinto especial... Allí, en un acto suegéneris te pedí que fueras mi novia !Qué equivocado estaba!, hoy comprendo que no basta un procedimiento distinto, sino que realmente hay que ser distinto y ser lo que esperas y espero serlo... Después de esto, pasaron muchos eventos mas.
Llegó el 5 de marzo, hoy hace dos años, sin duda alguna en el Top 5 de mi vida (hoy fue superado, para derrocar un 5 de marzo, hace falta otro 5 de marzo), la playa, el mar, mi Mar, las bromas, la plática seria, las fotos y el dilema por su revelado, tu enojo por la video cámara y mi terquedad por la misma, el abrazo y la promesa de volver a estar... Sigue en pie.
Después de esto, llegó la recesión espiritual a mi tonta existencia; por una parte, el vértigo y la emoción de verte todos los días en la escuela, y por otra; el coraje, la bronca y la impotencia de ser contribuyente principal de tus jaquecas y algunos malos momentos... Me retiré para tomar impulso, y tengo mas inercia y bríos que nunca.
Prisionero en Guantánamo, gato en una perrera, así siempre me sentí sin tí... Pero llegó diciembre, en medio del invierno ¿Quién puede burlar la rutina? Yo lo hice, y esta vez si pinché el cero y timbró: "¿Bueno?" Como susurro oí tu voz, un torrente vino a mi corazón: "¿Yuliana?", repliqué con voz contraida y temblorosa; "Si, ¿quién habla?"... Y la magia de Dios te trajo a mi lado, y me da la oportunidad de estar contigo de vuelta, en el mismo lado del río, en la misma "DIALECTICA" de la vida.. Y llegamos hasta hoy, a visitar a Rubén Vizcaino Valencia... El sobre cupo en el teatro y tu en medio del mundo, distinta a todos, un semblante místico y fabuloso, quisieron igualarte, pero no pudieron !Jamás podrán! Mujer tan hermosa mujer, no hay, no es permitido mas que en tí, saliste y se destruyó el molde, llenaste de estrellas el entorno y confiezo que mas derrapé mis sentidos ante tu belleza, eres la Reina de los graduados y emperatriz de mi corazón.
Con conocimiento de causa te digo, a corazón abierto !Soy totalmente tuyo!...
Héctor Eduardo.
A partir de este momento ¿Cómo explicar el suceso de eventos y sentimientos que nos guiaron hasta este momento y que guardo en mi interior? Vuelvo la memoria al miércoles aquel en que entré por la puerta y te vi... Al asecho de la primera de tres ... Las únicas tres, tres horas mancomunando el conocimiento... Bendición de tres vidas a tu lado.
¿Recuerdas mi terquedad por mi desagrado a Doña Bárbara?¿Mi absurdo argumento aquel, del zapato que no entra a la fuerza? A estas alturas de nuestra historia pensarás que es invensión mía, pero hoy siento en mis recuerdos el momento exacto y preciso en que cruzamos miradas... Eras magia y yo estaba a punto de conjugarte.
Varios meses después, tuvimos en común nuestro mutuo dolor... ¡Qué doloroso recuerdo! Pero qué bello también, fue el mejor tema de conversación que pudo existir... Eres mi eterno analgésico a mis males... Esa vez supe de tu pasión por lo natural y de algunas de las muchas aspiraciones que llevas en mente...
Hubo un Stop que fue removido por aquella noche... Aquella bendita ocasión que lleguédilatado a clases y te vi, en estado quedo, como susurrando versos en la mente; Nunca te lo he dicho, pero al verte allí, bacilé en acercarme o continuar mi camino de largo... Opté en tomar la mejor decisión de toda mi historia, llegué a tu lado, fue el momento exacto en que me gané la loteria... Fue el momento cuando realmente te conocí... Platicamos, reímos, te conté de mis conflictos, tú de los tuyos, te dije: "Lo peor que puedes hacer, es mostrar indiferencia, porque cuando hay indiferencia, ya nada importa, todo se ha perdido"... Y seguimos platicando, y platicamos mas, y me di cuenta del hermoso ritmo de tus palabras, cadencioso y pausado, de la exquisita línea humana y divina que marca tu personalidad, de la serenidad con que afrontas a la adversidad y por vez primera... Sentí la agonía de verte marchar.
Cuando dentro de mis penumbras, más y más me hundía, llegaste como mi velo en el basto Mar, te ubiqué recostada boca abajo, en medio de la espesura que marca el pastizal... En tus manos, un computador portatil, tengo presentes en mi mente los galimatías que enfrentabas para encontrarle la curvatura al triángulo de tan amalgamada tecnología ¿Lo recuerdas? Tomé asiento a tu lado y comenzamos a dialogar (Ahora que lo medito bien, qué fortuna, cuántas enumeraciones de distintas circunstancias o secuencias de eventos habrán orillado a la persona que tenía que impartirte la clase a no asistir, fueran los que sean... Fue designio divino), fue la ocasión en que pasó un buen amigo mutuo e hizo mofa por mis frustraciones deportivas, coincidimos en la misma crisis existencial, de nombre Cruz Azul... Me versaste Literatura que, debo confesarlo, aun desconozco, y me allanaste el alma con un comentario que marcó nuestros caminos "Tengo que hacer un cortometraje para pasar el taller de"... No recuerdo que materia. Entonces nuestro Creador, con su infinita sabiduría, arrojó sobre mi mente la mas oportuna de las ideas... Ser tu Foto-Camarografo personal, estar a tu lado siempre que me necesites... Ser tu fiel Escudero por los días y tu eterno Romeo por las Noches, tú mi Julieta rimada con Yuliana... Y te dije, y me escuchaste, te dije que te apoyaría y concertamos una cita para discutirlo... En esa cita conocí a Marlen, mi bella Mar.
Sin darme aires de ser un santo, aquel domingo en la mañana, a mediados de noviembre, conocí a detalle tus mas finos razgos, diluí toda posibilidad de que Dios no existiera, pues cómo podrías estar tú, con semejante majestuosidad, sino fueras concepción divina... Me contaste que tu segundo nombre es Marlen y te adopté en mi corazón con este, pues hoy te digo que tengo el honor de conocer a dos seres excepcionales en ti; a Yuliana y a Marlen, vivo en un nivel por encima de los demás, pues cuando no estoy con una, estoy con otra... Un golpe de estado a la monogamia... Pues te soy infiel contigo misma... Además, no sé si te acuerdes, pero estabas en medio de un tremendo cuadro gripal... Te confesé mi pasión por los tostilocos, te escuché decir por vez primera "Haaay qué rico", al momento de estirar tu cuerpo y recostarte sobre el césped, y después de divagar en el proyecto... fuimos inquilinos de un hambre voraz, tuvimos la brillante idea de las tortillas con queso frío del Calimax... !Sin duda, la comida mala mas buena de mi vida! Y probé un poquito de lo que es estar a tus pies.
Siguió el pseudo corto metraje, una semana después, fue en tu hogar, sin dormir, un cinco de diciembre, rodando y grabando, una y otra vez, nada quedaba, hasta que coincidimos en darle un hasta aquí y proseguimos a la edición... Acuérdate de aquella espera en "El Cañaveral" y mi pregunta: "¿Tienes novio o pretendiente?"
Tú respondiste:"No, qué admirador o pretendiente voy a tener, no que yo sepa".
Repliqué: "Pues en mi considera uno, tu admirador número uno".
Realmente ya estaba en ese punto y desde entonces, perdido, totalmente enamorado de ti...
Llegamos a la tres de octubre, nunca probé una Maruchan tan exquisita, como las de la esquina de la "vivienda" de nuestro célebre editor, y jamás sentí tanto pánico como cuando te atamos y amordazamos finguiendo que tú eras la protagonista que destilaba horror y miedo, o la interminable espera sentados en la puerta, esperando al "genio de la lámpara", que se dignara en hacer acto de presencia... Y lo mejor de todo, que al momento de regresar, me atreví por vez primera a invitarte a salir, particularmente al cine... Dias antes se acababa de dar la inauguración de lo que a la fecha es, nuestro centro personal, la Macro Plaza, cuántas anécdotas hemos vivido y viviremos en ese recinto especial... Allí, en un acto suegéneris te pedí que fueras mi novia !Qué equivocado estaba!, hoy comprendo que no basta un procedimiento distinto, sino que realmente hay que ser distinto y ser lo que esperas y espero serlo... Después de esto, pasaron muchos eventos mas.
Llegó el 5 de marzo, hoy hace dos años, sin duda alguna en el Top 5 de mi vida (hoy fue superado, para derrocar un 5 de marzo, hace falta otro 5 de marzo), la playa, el mar, mi Mar, las bromas, la plática seria, las fotos y el dilema por su revelado, tu enojo por la video cámara y mi terquedad por la misma, el abrazo y la promesa de volver a estar... Sigue en pie.
Después de esto, llegó la recesión espiritual a mi tonta existencia; por una parte, el vértigo y la emoción de verte todos los días en la escuela, y por otra; el coraje, la bronca y la impotencia de ser contribuyente principal de tus jaquecas y algunos malos momentos... Me retiré para tomar impulso, y tengo mas inercia y bríos que nunca.
Prisionero en Guantánamo, gato en una perrera, así siempre me sentí sin tí... Pero llegó diciembre, en medio del invierno ¿Quién puede burlar la rutina? Yo lo hice, y esta vez si pinché el cero y timbró: "¿Bueno?" Como susurro oí tu voz, un torrente vino a mi corazón: "¿Yuliana?", repliqué con voz contraida y temblorosa; "Si, ¿quién habla?"... Y la magia de Dios te trajo a mi lado, y me da la oportunidad de estar contigo de vuelta, en el mismo lado del río, en la misma "DIALECTICA" de la vida.. Y llegamos hasta hoy, a visitar a Rubén Vizcaino Valencia... El sobre cupo en el teatro y tu en medio del mundo, distinta a todos, un semblante místico y fabuloso, quisieron igualarte, pero no pudieron !Jamás podrán! Mujer tan hermosa mujer, no hay, no es permitido mas que en tí, saliste y se destruyó el molde, llenaste de estrellas el entorno y confiezo que mas derrapé mis sentidos ante tu belleza, eres la Reina de los graduados y emperatriz de mi corazón.
Con conocimiento de causa te digo, a corazón abierto !Soy totalmente tuyo!...
Héctor Eduardo.
Sunday, February 15, 2009
Escrito el 23 de mayo de 2007
Y recibí la peor señal... Una mueca que frunció el aire al rededor de mí ¿Cómo puede un simple movimiento muscular, romper el ideal, la lógica, el orden perfecto... El corazón de alguíen?
Una cachetada a las dos de la tarde, en medio de la plaza mas circulada de toda la ciudad hubiera sido menos devastador que aquella gesticulación (verdugo de todo anhelo de felicidad). Pero estaba ahí, en tu frente, justo en la puerta, inviernos mas cálidos que la sensación que recorrió mi espina dorsal en ese preciso instante. La suerte estaba echada, la vida ya no sería la misma, y yo quedé con la peor parte, la obtusa decisión de continuar en el esfuerzo o simplemente allanar el viejo camino de la soledad.
Como parteaguas en la vida fue el minuto exacto que tus ojos marcaron el desgaste de verme junto a la plaza esperando por ti. De noche y en frío, nadie sabe (excepto Él) cuántos segundos transcurrieron, en los cuales albergué la ilusión de verte, de palparte, y estos sentimientos simplemente se escabulleron cuando sin máscara alguna fluyó el ademán mas atroz en tu bello rostro.
Comprendí el cansancio de tantas y tantas horas de ajetreo en ti, comprendí que una relación no es una reja y que siempre debe existir equidad, comprendí que jamás te di la oportunidad que esperaras por mí, que siempre ir un paso adelante puede ser asfixiante, que hay que ser mas humano que exacto, que una rosa no vale mas que una razón...
Y hoy aquí, al poco tiempo, volteó al cielo, con las marcas ya cerradas, noto que no hace falta mucho para la felicidad, que se puede estar pleno en medio de la soledad... Y me doy cuenta que no es cierto todo lo anterior, padezco resaca post mortem, y en plena conciencia no sé cuánto tiempo aguante hasta volverte a ver...
Una cachetada a las dos de la tarde, en medio de la plaza mas circulada de toda la ciudad hubiera sido menos devastador que aquella gesticulación (verdugo de todo anhelo de felicidad). Pero estaba ahí, en tu frente, justo en la puerta, inviernos mas cálidos que la sensación que recorrió mi espina dorsal en ese preciso instante. La suerte estaba echada, la vida ya no sería la misma, y yo quedé con la peor parte, la obtusa decisión de continuar en el esfuerzo o simplemente allanar el viejo camino de la soledad.
Como parteaguas en la vida fue el minuto exacto que tus ojos marcaron el desgaste de verme junto a la plaza esperando por ti. De noche y en frío, nadie sabe (excepto Él) cuántos segundos transcurrieron, en los cuales albergué la ilusión de verte, de palparte, y estos sentimientos simplemente se escabulleron cuando sin máscara alguna fluyó el ademán mas atroz en tu bello rostro.
Comprendí el cansancio de tantas y tantas horas de ajetreo en ti, comprendí que una relación no es una reja y que siempre debe existir equidad, comprendí que jamás te di la oportunidad que esperaras por mí, que siempre ir un paso adelante puede ser asfixiante, que hay que ser mas humano que exacto, que una rosa no vale mas que una razón...
Y hoy aquí, al poco tiempo, volteó al cielo, con las marcas ya cerradas, noto que no hace falta mucho para la felicidad, que se puede estar pleno en medio de la soledad... Y me doy cuenta que no es cierto todo lo anterior, padezco resaca post mortem, y en plena conciencia no sé cuánto tiempo aguante hasta volverte a ver...
Friday, June 06, 2008
Excursion...
Llegando a la vieja Tijuana, despreciada por muchos y extrañada por otros...
Estar varado (en medio de la nada) provoca reacciones alergicas y una sintomatologia muy especial en el organismo de un ciudadano clase media. Como por ejemplo Chronophobia (Cuando no puedes dejar de ver al tiempo atado a tu mano, sin darte cuenta que en el sitio en que estas no existe este concepto y este sustantivo) o tambien Movilitis (Frustracion de ver tu Movistar sin absolutamente un vestigio de señal) entre otras tantas manifestaciones.
Asi, el hecho mas sorprendente de todos, y hasta cierto punto mas inverosimil tambien... Un Capitalismo en la gloria de su agonia, donde apenas existe por el hecho de que esta Globalizado y no por ser una regla de vida. Donde el pescador, con tan solo un poco de hambre en su entrañas introduce su existencia en el basto mar... con esto ha resuelto sus problemas. Donde el chico de la calle con tan solo querer cobijarse del fuerte sol, toma como lecho la sombra de la palmera que esta a la orilla... Toda una añoranza.
Y otra vez de vuelta a la Tijuana odiada (al menos ese adjetivo le dan algunos). Donde la camara lenta de la atencion deja de existir, para encontrar personal en todos los anaqueles, en todos los modulos, los puestos, las cajas, las gasolinerias, hasta en la casa. Donde la Internet es el pan de cada dia, donde el bolsillo tiene un peso especifico, donde se encuentra la distincion de clase social disfrazada de democracia y sobre todas las cosas, el asfalto y el sonido del claxon como un suero a toda la diarrea que purifico al organismo cuando este estuvo de viaje.
Sunday, November 25, 2007
Sucede
Sucede una vez cada que puedo voltear al cielo,
sucede siempre que encuentro para pensarte un pretexto,
sucede cuando el sol gira y en la tierra todo está quieto,
sucede siempre, porque desde siempre te quiero.
Sucede cuando la naturaleza es analfabeta y el humano perfecto,
sucede cuando el anciano es joven y el infante es mi hermano,
sucede en las primaveras y mucho mas en tu ausencia,
sucede que esta incoherencia es siempre por tu inteligencia.
Sucede cuando el tiempo pasa y este no se detiene,
sucede cuando me siento, escribo prosas y me salen poemas,
sucede cuando te pienso y mucho mas cuando te siento,
sucede que te anhelo y es porque desde siempre te quiero.
Sucede que siempre te amo y te amo siempre porque sucede.
sucede siempre que encuentro para pensarte un pretexto,
sucede cuando el sol gira y en la tierra todo está quieto,
sucede siempre, porque desde siempre te quiero.
Sucede cuando la naturaleza es analfabeta y el humano perfecto,
sucede cuando el anciano es joven y el infante es mi hermano,
sucede en las primaveras y mucho mas en tu ausencia,
sucede que esta incoherencia es siempre por tu inteligencia.
Sucede cuando el tiempo pasa y este no se detiene,
sucede cuando me siento, escribo prosas y me salen poemas,
sucede cuando te pienso y mucho mas cuando te siento,
sucede que te anhelo y es porque desde siempre te quiero.
Sucede que siempre te amo y te amo siempre porque sucede.
Subscribe to:
Posts (Atom)